Washington. El secretario de Energía de Estados Unidos, Rick Perry, dijo este jueves que confía en que Arabia Saudita y Rusia aumenten su producción de crudo para estabilizar el mercado petrolero mundial y compensar las pérdidas de suministros provocadas por las renovadas sanciones de Washington a Irán.

"Vemos esto como una oportunidad para que las naciones miembro de la OPEP salven las diferencias, si es que podemos ponerlo así", dijo Perry en una rueda de prensa en el marco de la Conferencia Mundial de Gas que se celebra en la capital estadounidense.

"Estoy cómodo con la idea de que Arabia Saudita pueda elevar su producción a (...) 11 millones de barriles por día en adelante, de modo que Rusia pueda elevar su bombeo también y el mercado mundial de crudo tenga cierta estabilidad", añadió.

Esta semana, el Departamento de Estado dijo que estaba presionando a sus aliados en todo el mundo para que disminuyan sus importaciones de crudo de Irán hasta cero, como parte de las renovadas sanciones que está imponiendo a la república islámica tras retirarse del acuerdo multilateral firmado con Teherán en el 2015.