Johannesburgo. Estados Unidos ha estado trabajando con los productores de petróleo para garantizar que el suministro global fluya sin interrupciones y aliviar las preocupaciones sobre un potencial recorte en el crudo desde Irán, que enfrenta sanciones más duras por su presunto desarrollo de armas nucleares, dijo el subsecretario de energía, Daniel Poneman, este martes.

El alto funcionario también manifestó que Washington estuvo en tratativas con todos los importadores de petróleo para hallar alternativas al suministro iraní, y que trabajaría para evitar trastornos de precios.

Países como Corea del Sur, el quinto mayor importador mundial de petróleo, han advertido que les será difícil reemplazar el suministro iraní, y muchos han estado preocupados de que la presión de las sanciones pueda llevar a precios del petróleo más altos.

"Estamos trabajando con naciones productoras de petróleo y naciones consumidoras de petróleo para estudiar formas en las que podamos garantizar que cuando los países reduzcan sus compras de petróleo iraní, que el peso de esa carga caiga sobre Irán, no el resto del mundo", explicó Poneman a periodistas.

"La idea es hacer esto en una forma que no perjudique el crecimiento de ninguno de nuestros países", agregó.

Desde hace algún tiempo los principales importadores de crudo iraní han sido reacios a vedar el comercio bilateral de la materia prima, sustento de la economía de Irán, por temores a que esto haga subir mucho los precios del combustible en tiempos en que menos podrían permitírselo, debido a los problemas económicos de la deuda, los déficit y el desempleo elevado.