Estados Unidos decretó la emergencia agropecuaria en 26 de sus 50 estados como consecuencia de grave sequía que atraviesa y que ha provocado aumentos del 50% en los mercados de la soja y del maíz.

“La agricultura sigue siendo un factor positivo en la economía de nuestra nación”, dijo el Secretario de Agricultura, Tom Vilsak. “Pero necesitamos ser conscientes de que la sequía y las condiciones climáticas han tenido un impacto muy severo sobre los agricultores de todo el país”, concluyó el funcionario.

La “emergencia” anunciada este sábado es la más grave tomada por el Departamento de Agricultura en toda la historia del país. La medida tiene vigencia desde este sábado y, de acuerdo a la agencia de noticias Bloomberg, afecta a más de 1.000 condados (un tercio de los que hay en el país), que ahora son considerados como “zona de desastre natural”.

Los estados afectados son California, Oregon, Nevada, Utah, Arizona, New Mexico, Colorado, Nebraska, Wyoming, Kansas, Oklahoma, Texas, Louisiana, Arkansas, Missouri, Kentucky, Tennessee, Illinois, Indiana, Alabama, Mississippi, Georgia, Carolina del Sur, Florida, Delaware y Hawaii. Gracias a la declaración de emergencia, los agricultores de esas áreas tendrán acceso a préstamos más baratos para poder enfrentar mejor la sequía y los desastrosos incendios que ha provocado