BP PLC y otros productores de crudo se han visto obligados a cerrar casi toda su producción en la región de Alaska de North Slope, después de que un escape obligara al cierre del oleoducto Trans Alaska Pipeline.

Los analistas dijeron que la interrupción del oleoducto, de 800 millas de longitud, podría aumentar los precios del crudo a menos que se reanude pronto, dado que la región representa una parte importante de la producción de petróleo en Estados Unidos.

Algunos analistas dijeron que la suspensión podría contribuir a una subida de los precios del petróleo hacia los US$100 por barril, frente al nivel actual inferior a los US$90.

Algunos analistas dijeron que la suspensión podría contribuir a una subida de los precios del petróleo hacia los US$100 por barril, frente al nivel actual inferior a los US$90.

Alyeska Pipeline Service Co., que opera la red del oleoducto, dijo que el vertido aparentemente no ha tenido efectos en el medio ambiente. Se han derramado unos 10 barriles de crudo y la mayor parte se ha limpiado, dijo Alyeska.

Cierres periódicos. El cierre, sin embargo, es un "suceso importante", comentó el portavoz de BP, Steve Rinehart. BP y otras petroleras que operan en la región, entre ellas ConocoPhillips, se han visto obligadas periódicamente a cerrar la producción por apagones o por el fuerte viento que llevó a interrumpir el cargamento de crudo en el puerto de Valdez, indicó.

BP dijo que es demasiado pronto para hablar del impacto que ha tenido la clausura del oleoducto en los resultados del primer trimestre de la compañía.

La producción total en North Slope alcanza los 630.000 barriles diarios, cerca del 9% de la producción total de Estados Unidos.