El gobierno de Estados Unidos reiteró que podría acudir a sus reservas estratégicas de petróleo a fin de asegurar el crecimiento económico, en momentos en que la escalada del precio de la gasolina aumenta la presión para que tome medidas.

Si bien la política normal de Estados Unidos es liberar esas reservas sólo en caso de una escasez de suministro significativa e inmediata, algunos analistas dicen que el gobierno del presidente Barack Obama podría sentirse obligado a tratar de limitar los precios.

El valor del combustible fue impulsado tanto por la pérdida del abastecimiento de Libia como por las preocupaciones de que la inestabilidad pueda propagarse aún más en Oriente Medio.

En reflejo de los temores del mercado por los disturbios, los futuros del crudo se negociaban el lunes en torno a sus máximos en más de dos años.

Reiterando los comentarios que ya habían hecho varios funcionarios de Obama durante la última semana, el jefe de gabinete de la Casa Blanca, William Daley, dijo el domingo al programa de televisión "Meet the Press", de NBC: "estamos viendo las opciones. La cuestión de las reservas es una de las que estamos considerando".

"Es algo que sólo se hace en ocasiones muy poco comunes. Se deben mirar varios factores, no sólo el precio", agregó. "Todos los asuntos tienen que estar sobre la mesa, cuando se ve lo difícil que es salir de esta crisis económica en la que estamos y su fragilidad", sostuvo.

El funcionario hizo las declaraciones justo antes de que un sondeo mostrara el segundo mayor incremento histórico en un período de dos semanas en los precios de la gasolina en las estaciones de servicio.

El precio promedio nacional por galón de gasolina regular llegó a US$3,50 el 4 de marzo, según la encuesta Lundberg Survey a alrededor de 2.500 estaciones de servicio, un alza de 32,7 centavos respecto al 18 de febrero.

El Congreso ha presionado al gobierno de Obama para que recurra a sus suministros de petróleo de emergencia como una opción para calmar el temor de los consumidores por el alza en los precios de la gasolina estadounidense, que se acercan al máximo histórico de US$4,1124 por galón tocado el 11 de julio de 2008, según Lundberg Survey.