Washington. El Departamento de Comercio estadounidense pospuso este miércoles decidir si investigará o no si las prácticas cambiarias de China son un subsidio ilegal al comercio que justifica imponer aranceles compensatorios.

"Estamos considerando cuidadosamente la acusación" en un caso presentado por fabricantes de piezas de aluminio, dijo un funcionario del Departamento de Comercio que pidió no ser identificado.

"Necesitamos tiempo adicional. Una vez que tengamos una decisión sobre ella, haremos un anuncio", dijo el funcionario.

El Departamento sí acordó, no obstante, lanzar una investigación general para determinar si impone o no tanto impuestos antidumping como cuotas compensatorias a las importaciones de piezas de aluminio provenientes de China, que sumaron US$514 millones en 2009.

Los manufactureros estadounidenses han pedido impuestos antidumping por casi 33% para compensar lo que dicen son precios inferiores a los de mercado en China, además de impuestos adicionales para contrarrestar los subsidios del Gobierno del país asiático.

La medida del Departamento de Comercio marca la segunda vez en un mes que el Gobierno del presidente Barack Obama posterga una decisión que involucra la política cambiaria de China.

A comienzos de este mes, el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, anuncio que iba a demorar una decisión que se debía tomar el 15 de abril para calificar o no a China como un "manipulador de su moneda".

Economistas occidentales estiman que el tipo de cambio de China está depreciado hasta en 40% contra el dólar, lo que le da a las firmas chinas una ventaja comercial injusta.

En los últimos años, el Departamento de Comercio ha enfrentado una serie de peticiones de grupos de la industria que piden cuotas compensatorias contar el yuan chino.

Pero el Departamento de Comercio ha declinado investigar el tema, diciendo que no cree que las devaluaciones monetarias cumplan con la definición establecida por ley de un subsidio comercial porque no beneficia a una industria específica.

Sin embargo, la Comisión de Comercio Justo en Piezas de Aluminio, un grupo de la industria que representa a las firmas en nueve estados de Estados Unidos, basó su petición en que la devaluada moneda china beneficia específicamente a los exportadores chinos.

El Departamento de Comercio necesita tiempo adicional para evaluar el tema porque los argumentos son más complejos que en casos anteriores, dijo el funcionario.

Las industrias estadounidenses de la construcción y del automóvil son dos de los mayores consumidores de piezas de aluminio. Los usos incluyen marcos de puertas y ventanas, sistemas de marcos estructurales, techos y revestimientos exteriores.