Londres. Gran Bretaña decidió cooperar con Estados Unidos en un acuerdo bilateral para liberar reservas petroleras de emergencia en un intento por evitar que los altos precios del combustible descarrilen la recuperación económica, dijeron dos fuentes británicas.

Gran Bretaña espera "en breve" un pedido formal de Estados Unidos para coordinar la liberación de las reservas estatales, tras una reunión este miércoles entre el presidente estadounidense, Barack Obama, y el primer ministro británico, David Cameron, quienes analizaron el tema. Londres responderá afirmativamente al pedido, según declaró una fuente.

"Regularmente consultamos con los británicos en temas de energía y cualquier conversación que tuvimos fue en ese contexto. Seguiremos monitoreando la situación y consultando con ellos y otros", dijo un funcionario.

La escalada de los precios del petróleo Brent a más de US$125 por barril ha impulsado los valores de la gasolina en Estados Unidos y amenaza con golpear al crecimiento de la mayor economía del mundo en un año en que Obama buscará su reelección en noviembre.

Los futuros de crudo Brent ampliaban sus pérdidas, mientras que el barril estadounidense pasaba a negativo tras la noticia.

Los detalles del momento, el volumen y la liberación de las reservas aún deben ser acordados, pero el entendimiento se espera para el verano boreal, dijo una de las fuentes.

Una fuente dijo que Washington podría acercarse a otros países para que contribuyan, como Japón.

En el pasado, el uso de las reservas ha sido coordinado por los 28 miembros de la Agencia Internacional de Energía (AIE), con el fin de cumplir con su objetivo de cubrir una interrupción sustancial de los suministros petroleros en el mercado global.

La última vez que se usaron las reservas, en el 2011, fue ante la paralización de las actividades petroleras en Libia por la guerra civil.

La AIE ha resistido, hasta el momento, la presión para coordinar una mayor liberación de reservas petroleras, al referir que los países podrían decidir legítimamente liberar sus existencias unilateralmente.

"El gobierno de Obama sólo puede verse políticamente perjudicado por el alza de los precios de la gasolina, que plantea una seria amenaza para la economía y la reelección del presidente", dijo un antiguo asesor de energía de la Casa Blanca y director de la consultoría Rapidan, Bob McNally.

"El uso de la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR) es más una cuestión de cuándo. La administración desea fuertemente el apoyo internacional y la coordinación de otros tenedores de reservas estratégicas, pero se está topando con una fuerte resistencia de los miembros de la AIE que piensan que las reservas sólo deberían ser usadas para severas interrupciones en el suministro", refirió McNally.

Funcionarios estadounidenses de alto rango incluyendo al secretario de Energía, Steven Chu, y el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, han dicho públicamente en las últimas semanas que la liberación de petróleo del país es una de las opciones que está considerando el gobierno.

Aunque no hay una interrupción significativa en los suministros mundiales de petróleo en este momento, las sanciones sobre Irán reducirían la producción cuando el embargo de la Unión Europea entre en vigor a partir de julio.

Las interrupciones menores en Sudán del Sur, Yemen y Siria también han contribuido al alza en los precios del petróleo.

"En este momento no hay necesidad de usar (las reservas estratégicas)", dijo la directora ejecutiva de la AIE, Maria van der Hoeven, en una conferencia en Kuwáit este miércoles.

"Hay más suministros llegando al mercado de los países de la OPEP (Organización de Países Productores de Petróleo). No hay un disparador de precios para las reservas liberadas, el disparador es una interrupción en los suministros físicos", refirió.

Arabia Saudita, el mayor productor de la OPEP y el único que cuenta con capacidad ociosa, ha dicho que está preparada para cubrir cualquier brecha en el suministro, pero sólo para satisfacer una demanda adicional y no como medida preventiva.

Mientras que Estados Unidos liberaría petróleo de las reservas nacionales de 700 millones de barriles, la contribución de Gran Bretaña provendría de una reducción de las reservas mínimas de crudo y productos refinados que se requiere que tengan las firmas petroleras británicas.