Quito. El banano ecuatoriano ocupa el 28% del mercado internacional, sin embargo, gran parte de su producción no ha incorporado herramientas tecnológicas, mejoramiento de abonos y riego para las plantaciones, lo que mejoraría su productividad.

Estas fueron algunas debilidades reconocidas por expertos participantes de la II Cumbre Mundial del Banano, que se desarrolló hasta este miércoles.

Tarcisio Mosquera, superintendente fitosanitario de la División Agrícola de Corporación Noboa, mencionó que una de las debilidades actuales en las bananeras es la infraestructura, pues “hay plantaciones mal drenadas y mal regadas”.

Ante ello agrega que el sector podría necesitar una inversión de entre US$5 mil y US$6 mil por hectárea en un 70% de las 200 mil hectáreas sembradas.

Luis Pocasangre, profesor de Cultivos Tropicales de la Universidad Earth en Costa Rica, resaltó que aun en las condiciones de baja productividad (entre 1.400 y 1.500 cajas por hectárea al año) ocasionado por la falta de inversión en las plantaciones, Ecuador puede esperar mantenerse a la cabeza de los países exportadores; sin embargo, recalca que se deben incorporar nuevas tecnologías para cuidar mejor el producto y diversificar los cultivos.

Según Pocasangre, Ecuador exporta en su mayoría dos clases de banano a las que podría añadir especies como Lady fingers, más resistente a plagas.

En plantaciones como las de la empresa Sigüenza-Vintimilla, productores que venden a la exportadora Dole, por ejemplo el 80% de las plantaciones de banano Cavendish fueron reemplazadas por Meristemo, por ser considerada, según César Vintimilla, gerente del Orodelti, más resistente.

El cambio, sumado a la incorporación de tecnología significó una inversión de US$21 mil por hectárea.