Tokio. Casi tres cuartos de los votantes japoneses apoyan una eliminación gradual de la energía nuclear, de acuerdo a un sondeo publicado en un diario el martes, en la última señal de preocupación por la seguridad atómica mientras el país enfrenta la peor crisis nuclear del mundo en 25 años.

Sin embargo, el sondeo en el diario Asahi también demostró que el 51% está de acuerdo en que los reactores actualmente desactivados por inspecciones deberían reiniciarse si cumplen con las normas de seguridad del gobierno, en comparación del 35% que se opone.

El porcentaje de opiniones contrarias fue mayor en las regiones que cuentan con reactores.

El sondeo coincidió con un referendo en Italia el lunes, en el que casi el 95% de los votos emitidos respaldó el bloqueo de una reactivación de la energía nuclear, en un país propenso a los terremotos.

Tres meses después de un masivo sismo y un tsunami, los trabajadores siguen intentando estabilizar la planta Fukushima Daiichi de Tokyo Electric Power Co (Tepco). Decenas de miles de personas han sido evacuadas del área alrededor del complejo.

Funcionarios del Ministerio de Comercio, que supervisa la política energética, han advertido que los 54 reactores nucleares japoneses podrían ser cerrados antes de abril próximo si las comunidades objetan la operación de las plantas debido al miedo por la seguridad.

Pero los expertos dicen que los costos económicos de desmantelar todas las plantas serían demasiado altos a pesar de las preocupaciones públicas. Antes del terremoto, la energía nuclear suministraba alrededor del 30% del consumo de electricidad en Japón.

El ministro de Comercio Banri Kaieda dijo el martes que Tokio no cambiará su postura de mantener la energía nuclear como uno de los pilares clave de su política energética, junto con los combustibles fósiles, la energía renovable y la conservación de energía.

"Lo importante es encontrar un equilibrio (entre tomar medidas como Italia que tienden a la restricción de la energía nuclear) y las actuales limitaciones en el suministro de energía", declaró en una conferencia de prensa.

El impopular primer ministro Naoto Kan, quien ha prometido renunciar en los próximos meses luego de ser criticado por su manejo de la crisis nuclear, prometió supervisar la regulación de la industria y anunció nuevas normas de seguridad.

El 65% de los consultados por el sondeo respondió que está dispuesto a aceptar mayores costos por el servicio de electricidad para promover las fuentes de energía renovables, a diferencia del 19% que opinó lo contrario.