Buenos Aires. El bajo precio internacional del petróleo influye de modo diferente en provincias productoras argentinas porque algunas son netamente exportadoras (Chubut), pero otras (Mendoza y La Pampa) tienen una economía más diversificada, mientras Río Negro no registra impactos y, en cambio, Neuquén y Salta activaron procedimientos preventivos de crisis para atenuar el desempleo.

Salta, sin embargo, prevé un repunte de la actividad para junio próximo y La Pampa no siente tanto el impacto de los bajos precios internacionales porque no depende tanto de las regalías petroleras como otras provincias.

Emilio Guiñazú, Subsecretario de Energía de Mendoza, en diálogo con Télam indicó que en la provincia " la actividad es normal en inversiones en explotaciones y exploración, y algo superior al promedio histórico".

Sin embargo aclaró que "preventivamente" están manteniendo reuniones con operadores y sindicatos para anticipar algún problema que se pueda generar".

"Estamos atentos a la evolución del sector pero creemos que nuestra situación es mejor a la de otras provincias donde el nivel de conflictividad puede ser mayor", expresó Guiñazú.

"Mendoza es altamente dependiente del nivel de actividad de YPF" explicó y resaltó que si bien hay cierta preocupación ante el anuncio de despidos por parte de la petrolera "vemos que están dentro de prácticas razonables de cualquier industria".

Por otra parte informó que están en "una etapa de evaluación" de empresas que tiene un área de explotación concesionada para revisar quiénes han cumplido lo pautado y, en última instancia, retirar los permisos de exploración y/o explotación, según indica la ley.

Desde el sector del trabajo, en diálogo con Télam, Daniel Mantovani, secretario adjunto del el Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Cuyo, resaltó que en Mendoza la actividad petrolera es normal y que el único conflicto a nivel trabajadores se da en la firma "Metal 1", una empresa contratista de YPF, donde unos 200 trabajadores tienen salarios adeudados y están suspendidos.

En ese sentido, Mantovani indicó que la empresa contratista está prácticamente en quiebra y la solución está "en manos de YPF" quien podría "traspasar a estos trabajadores a otra firma".

En la Secretaría de Energía de la provincia de Río Negro se informó a Télam que no se observan consecuencias de la crisis petrolera y que la actividad de las empresas contratistas se desenvuelve con normalidad y sin reducción de puestos de trabajo.

"Los contratos vigentes de exploración y explotación fueron renegociados durante los años 2014 y 2015; los planes de inversión previstos tienen estricto cumplimiento y, en algún caso, superan el cronograma establecido inicialmente", explicaron funcionarios de la Secretaría de Energía de Río Negro.

La marcha de la actividad exploratoria y extractiva de hidrocarburos, en territorio rionegrino, está monitoreada por una Comisión de Seguimiento de los Contratos, que integran los secretarios de Energía y subsecretario de Hidrocarburos, la coordinadora Ejecutiva de la Secretaría de Energía, tres legisladores provinciales; representantes de la Cámara de Servicios Petroleros (CASEPE), del Sindicato de Trabajadores Petroleros y de los municipios productores de petróleo y gas.

En cambio en Neuquén, por el término de 90 días, desde el mes de febrero pasado, se aplica en la cuenca neuquina el "Procedimiento Preventivo de Crisis" (PPC) que afecta a más de 2.500 trabajadores del sector petrolero debido a la caí­da de la actividad.

El acuerdo fue suscripto por la Cámara de Empresas de Operaciones Petroleras Especiales (CEOPE) más YPF con el Sindicato del Petróleo y Gas Privados de Neuquén, Rí­o Negro y La Pampa homologado por el Ministerio de Trabajo de la Nación.

El PPC de Neuquén contempla la suspensión rotativa del personal con pago de 50% del salario y la aceleración de la jubilación para los trabajadores en condiciones de acogerse al sistema previsional, dentro de un acuerdo que puede renovarse por 90 dí­as más.