Viena. El consumo mundial de petróleo llegará en 2015 hasta los 92,35 millones de barriles diarios (mbd), un 1,33% más que en 2014, el mayor ritmo de crecimiento en cinco años y que estará impulsado en parte por la mejora de la economía en los países más ricos, según los datos publicados hoy por la OPEP.

Respecto a 2014, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) mantiene su expectativas de consumo prácticamente inalteradas en 91,13 mbd.

En su informe de julio sobre el mercado del "oro negro", la OPEP calcula que la demanda de crudo en los países industrializados aumentará en 2015 tras cinco años de descensos debido a la crisis económica.

El análisis detallado de ese dato muestra que es Estados Unidos quien tira de esa mejora, gracias a un aumento de la demanda del 0,91%, mientras que tanto Europa como los países desarrollados del Pacífico consumirán menos crudo.

Así, Europa usará unos 70.000 barriles menos de crudo al día que en 2014 (-0,52%).

El aumento de las inversiones en los yacimientos del Golfo de México y, sobre todo, las explotaciones de petróleo de esquistos consolidan a Estados Unidos como mayor productor de crudo del mundo.

La OPEP explica que hay muchos factores que pueden afectar aún más al consumo en el Viejo Continente, como la marcha de la economía, el cierre de refinerías, el uso de combustibles alternativos y una mayor eficiencia de los medios de transporte por carretera.

El informe indica que la economía en el conjunto de los países ricos, los que más petróleo queman, crecerá un 2% en 2015, mientras que el PIB mundial subirá un 3,4%.

Con todo, la OPEP advierte de que esa mejora está sometida a "incertidumbres", entre las que cita la fortaleza de la recuperación en EEUU, la persistente fragilidad en la Eurozona y el equilibrio en Japón entre austeridad y políticas de estímulo.

"Además, tendrán que ser vigilados de cerca los asuntos geopolíticos y su potencial efecto secundario en la economía real", señala el documento publicado por el cartel petrolero en Viena.

En su conjunto, el aumento global del uso del petróleo y sus derivados depende de la sed de estos recursos en los países en vías de desarrollo.

China, aunque ralentiza su crecimiento económico respecto a 2014, necesitará el próximo año 10,7 mbd para alimentar su creciente industria y necesidades de transporte, con lo que el gigante asiático consumirá el 11% de todo el crudo que se quema en el planeta.

En Latinoamérica, el consumo subirá más de un 3%, especialmente debido a los preparativos para los Juegos Olímpicos de Brasil en de 2016, mientras que se espera una caída de la demanda en Argentina y otros países.

En el lado de la oferta, la OPEP destaca el crecimiento de la producción en Estados Unidos, que acapara el 67% de todo el aumento del bombeo de países no miembros del grupo.

El aumento de las inversiones en los yacimientos del Golfo de México y, sobre todo, las explotaciones de petróleo de esquistos consolidan a Estados Unidos como mayor productor de crudo del mundo, por encima de Rusia y de Arabia Saudí.

Con todo, la OPEP señala que la malas condiciones meteorológicas pueden afectar a las tareas de extracción en las plataformas marítimas y que puede producirse un descenso de los ritmos de producción en los pozos de petróleo de esquisto.

Respecto a su propia capacidad de bombeo, la OPEP estima que sus doce países miembros colocarán en el mercado unos 29,4 mbd, lo que supone un tercio del pastel petrolero mundial.