Sala de Inversión. Se estima que será la mayor cementera del mundo con ventas anuales estimadas en US$44.055 millones. Según los analistas, la fusión entre Holcim y Lafarge ayudará a ambas empresas a reducir costos, recortando la deuda y hacer frente de mejor manera a los cada vez más afectadas tarifas de la energía y una menor demanda, que han golpeado al sector desde la crisis de 2008.

Bajo este contexto aún no es claro si la mexicana Cemex (CX) puede o no beneficiarse de esta nueva operación, la cual, tras obtener los permisos necesarios, se espera se concrete en la primera mitad del 2015.

“Lafarge-Holcim (la empresa creada) ostentaría una participación de mercado de más del 50% en Europa, 37% en los Estados Unidos, y 16% en Latinoamérica, principales mercados de la cementera mexicana. Tomando esto en cuenta, la operación tendría implicaciones negativas para Cemex, la cual enfrentará a un competidor con una mejor estructura de costos y gastos que busca generar sinergias por 1.400 millones de euros anuales (4% de las ventas de la empresa creada)”, dicen los analistas de BX+.

Los analistas de Accival por su parte, no creen que “Cemex, debido a su tamaño y a su presencia global, se encuentre en una gran desventaja estratégica o de estructura de costos debido a la fusión”, por el contrario “la fusión de los dos gigantes globales de materiales de construcción es incrementalmente positiva para Cemex, aunque si bien de forma moderada, debido principalmente a que fomentaría una mayor consolidación de una industria ya consolidada a nivel mundial”.

Esta opinión se fundamenta en que la mayoría de los mercados en los cuales opera la compañía mexicana, especialmente en los países emergentes, están altamente consolidados, con los dos o tres principales productores prestando servicios a más de dos terceras partes del mercado. Ante ello, ven pocos cambios en el ya racional comportamiento de precios en estos mercados como consecuencia de la fusión de estas grandes compañías del sector.

Por su parte, en los mercados desarrollados, especialmente en aquellos más fragmentados y/o con exceso de suministro, la racionalización del excedente de capacidad podría sustentar los actuales esfuerzos por incrementar los precios y volver a la rentabilidad.

Para los especialistas de Banorte de concretarse la compra de Lafarge por parte de Holcim se formaría un competidor más fuerte para Cemex, sin embargo, también advierten, como el resto de los analistas, que si las autoridades regulatorias correspondientes aprueban la transacción estarían imponiendo ciertas condiciones para que se lleve a cabo, como la venta de algunos activos a buen precio por parte de dichas empresas, de manera que Cemex podría beneficiarse de lo anterior.

“Lo rescatable, es que es muy probable que Lafarge-Holcim se vea obligada a realizar la venta de activos dada su elevada concentración en algunos mercados, lo que implicaría oportunidad para Cemex de adquirir activos a precios potencialmente atractivos (dada que la venta es forzada)”, dicen los expertos de BX+.

No obstante, y si bien Cemex podría estar interesada en cualquier venta de activos exigida por las autoridades reguladoras, esto requeriría una mayor flexibilidad financiera por parte de la mexicana. Asimismo, hoy la empresa parece enfocar sus esfuerzos en recuperar su grado de inversión, lo que podría limitar su interés en adquisiciones.

Aunque en las últimas dos jornadas del mercado las acciones de Cemex han caído 2,72% (sin cambio el martes), esta caída no puede ser totalmente atribuida al efecto del anuncio de Lafarge-Holcim, pues otra noticia relevante fue dada a conocer casi al mismo tiempo: la notificación de una sanción a Cemex España por un monto total agregado de 455 millones de euros como resultado de la auditoría fiscal para los años 2006 a 2009.

“Por lo que respecta a la multa, habrá que seguir la apelación de la cementera mexicana que en el pasado ha ganado ya casos similares. No obstante, el monto de la misma se califica de considerable”, dicen los analistas de Bx+.

Los analistas de Banorte añaden que si los recursos interpuestos por Cemex España no son resueltos a favor, este asunto podría tener un impacto adverso significativo sobre sus resultados de operación, liquidez y situación financiera.

Con estos dos temas en interrogante, las acciones de Cemex mantienen recomendaciones de compra por parte de los expertos, con un precio objetivo para finalizar el año que promedia 14,80 dólares, lo que implica un rendimiento esperado de 12,04%.

En general, y a la espera en unas semanas de conocer los resultados del primer trimestre, se espera que 2014 sea positivo.

“Esperamos que en México se dé un mejor desempeño ya que se estima que se revierta el comportamiento del sector construcción y un mayor gasto gubernamental. Por otro lado, en los EE.UU. (clave para el crecimiento futuro) se sigue corroborando una recuperación y consideramos que el margen Ebitda seguirá mejorando, lo que impulsará los resultados de la empresa. Por otro lado, el panorama en los mercados de Sudamérica y Asia continua siendo positivo”, señalaron los analistas de Banorte tras conocer las últimas cifras de la empresa.

En cuanto el tema de pasivos, Cemex continúa mejorando su perfil de vencimientos y refinanciando su deuda. Ayer la compañía informó completó su oferta de compra por hasta 1.080 millones de dólares de notas que vencen en el 2018 y 2020, luego de que los tenedores de los bonos sobrepasaron el monto planeado de manera anticipada.

En lo que va del año las acciones de Cemex han avanzado un 11,67%.