Santiago. Aunque el presidente electo de Chile, el magnate Sebastián Piñera, entreabrió la puerta a un posible ingreso de capital privado a la estatal de cobre Codelco, una delicada mezcla de factores podría obstaculizar sus planes para la mayor productora mundial del mineral.

La legislación local vigente, resistencia de los trabajadores mineros y recientes cambios en la conformación del directorio de la empresa llevan a analistas, trabajadores y ejecutivos del sector a suponer que no habrá durante el mandato de Piñera un cambio drástico respecto a la situación actual.

La explotación de cobre en manos de Codelco está fijada para operación exclusiva del Estado y cambiarla involucraría una reforma constitucional, que tendría que pasar por un fragmentado Congreso sin mayoría para Piñera.

"La prioridad número uno es aumentar la inversión y la competitividad de Codelco (...) expandirla internacional y nacionalmente", dijo a Reuters recientemente Cristián Larroulet, ministro de la Presidencia designado, quien explicó que se estudiarán todas las opciones sobre el tema.

Pese a haber aumentado su producción por la suma de nuevos proyectos y ser la única en el sector que mantuvo su plan de inversiones durante la crisis por el auxilio estatal, la compañía tiene problemas para reducir gastos, que dependen fuertemente de costos fijos, como la nómina.

Expertos comparan frecuentemente el desempeño de Codelco con Minera Escondida, operada por BHP Billiton y Rio Tinto, que mantiene un pujante ritmo de crecimiento en su producción con la mitad de la fuerza laboral que posee la estatal.

La producción de Codelco subió 15% en 2009 para superar las 1,7 millones de toneladas, mientras espera otra mejora para este año por la activación de proyectos.

Al reconocer que la opción de financiamiento vía capital requiere amplio consenso, una fuente cercana al mandatario electo admitió que los esfuerzos se concentrarán en levantar recursos con otros métodos, como emisiones de deuda.

"Va a haber que buscar otras fórmulas de financiamiento para el objetivo principal, que es aumentar la competitividad y la inversión", opinó.

Trabajadores, en alerta. Los comentarios de Piñera sobre abrir puertas a la inversión externa generó inmediato rechazó de los trabajadores y algunos sectores políticos, que ven injustificada la medida y se pronuncian por una combinación de mejorar procesos internos y emprender nuevos negocios.

"Vamos a defender, como hemos defendido siempre, los intereses de Codelco en manos del Estado, eso que quede absolutamente claro", dijo Raimundo Espinoza, jefe de la federación de trabajadores del sector y miembro del directorio de la compañía.

Los mineros no descartan "cualquier acción" en la defensa de la propiedad estatal de la empresa, aunque aspiran que la confrontación no sea el estilo del nuevo Gobierno.

Medios han especulado que Piñera, quien asumirá el gobierno el 11 de marzo, buscaría aplicar un programa de retiro para aliviar exceso de personal que tendría la compañía y que el presidente electo ha señalado como un obstáculo para mejorar la productividad.

La fuente cercana a Piñera dijo que si se lograba elevar la eficiencia de la minera no sería necesario desprenderse de mano de obra sino redistribuirla en los nuevos emprendimientos.

Directorio. La presidenta saliente, Michelle Bachelet, designó esta semana al nuevo directorio de la estatal para cumplir una nueva ley que busca apartar a Codelco de la influencia política del Gobierno de turno.

El nuevo tren ejecutivo incluye a tres personas de confianza de la presidencia chilena, que Piñera, que asume el 11 de marzo próximo, podrá ratificar o remover en mayo.

Aunque esto permitiría al empresario mantener control del directorio, podría conseguir resistencia en decisiones clave.

La instancia también está conformada por dos representantes de los trabajadores y cuatro independientes, de un lote evaluado por una comisión especial que tendrán rotación escalonada en los próximos años.

Trabajadores y otros consultados piensan que el gobernante podría allanar el camino a otras inversiones abriendo negocios, sea por el desarrollo de nuevos yacimientos, o echando mano a minerales como el litio o el molibdeno.

Sobre el litio también pesan restricciones importantes, ya que es considerado un mineral estratégico.

El polémico 10%. Otro espinoso tema es la entrega de 10% de ingresos con los que la minera financia a las Fuerzas Armadas chilenas. Una ley que elimina este aporte -que Piñera apoya- permanece en discusión en el Congreso.

Analistas ven la asignación como desventaja para las inversiones de Codelco fuera de Chile, ya que muchos países -principalmente los vecinos- no verían con buenos ojos trabajar con una compañía que destina una parte de sus recursos a apoyar asuntos militares.

Sin embargo, algunos consultados confían en que durante la administración de Piñera se pueda poner punto final al asunto.