Caracas. La segunda semana del mes de enero, el sector construcción venezolano se encontró con un incremento de costos producto de la devaluación anunciada por el gobierno.

Se calcula que el ajuste aplicado a los insumos disparó los costos en 30%, lo que se pensaba que iba a ser la inflación de todo 2010. En algunos casos, el indicador se estima en 39%.

Pero dada la caída de la demanda, el sector no ha podido incrementar los precios de inmuebles ni siquiera la mitad de ese monto.

El máximo ajustado ha sido de 10%, según Oswaldo Carrillo, presidente de la Comisión de Vivienda de la Cámara Venezolana de la Construcción (CVC).

Resaltó que todavía está pendiente la discusión del contrato colectivo de la industria de la construcción, que -calcula- incrementará los costos en 40%, sólo en lo que a la porción de mano de obra se refiere.

Con una estimación de inflación de 39% para este y el próximo año, se pregunta cómo hacer para bajar los precios y cómo manejarse con un contrato a precio fijo como el que obliga el proyecto de Ley de Preventa, aprobado en primera discusión en la Asamblea Nacional.

La situación refleja la realidad que enfrenta el sector desde la publicación de las resoluciones N° 098 y 110 del ministerio de Vivienda y Hábitat y Obras Públicas y Vivienda, respectivamente, que prohibieron aplicar el ajuste por inflación a los precios de las viviendas en construcción.

El directivo de la CVC dijo que estimar la inflación hacia arriba perjudica al comprador y estimarla a la baja aumenta la cantidad de proyectos siniestrados.

Esta semana el sector entregará a la Asamblea Nacional las observaciones al proyecto legal.

El panorama es crítico, pues Carrillo aseguró que actualmente solo se está continuando la ejecución de proyectos pendientes, mientras que quienes inician nuevas obras de vivienda lo hacen a menor escala.

Aún con luz. En el sector construcción muchas empresas cuentan con plantas, y las que no tenían, se han visto en la necesidad de comprarlas.

El impacto no ha sido mayor, según el directivo de la CVC. Pero espera que la afectación a proveedores que hacen uso intensivo de la energía eléctrica se empiece a sentir en el segundo semestre.

En Venezuela una vivienda económica tiene un costo promedio de 350.000 bolívares fuertes (US$81.407).