A Germán Efromovich lo sedujo el petróleo colombiano, a tal punto que fue quien retomó los campos abandonados de crudo pesado en Rubiales, en el municipio Puerto Gaitán (Meta), negocio en el que aún tiene una mínima participación y que hoy es el que más produce en el país.

Si bien con la compra de la aerolínea Avianca diversificó sus negocios en el país, no había retomado su marcado interés por el sector de los hidrocarburos. Sin embargo, para la Ronda 2014, en la que se subastarán 95 bloques el próximo 23 de julio, Efromovich tiene puestos sus ojos en algunos campos y por ello presentó documentos para habilitarse a través de la compañía ecuatoriana Petrobell.

Pero solo hoy se conocerá si cumplió con los requisitos exigidos por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), lo que le dará vía libre para presentar ofertas de manera independiente, o si se asociará con compañías nacionales o internacionales para regresar a la exploración en el país.

Junto con Petrobell, otras 38 compañías (ver gráfico) esperan la señal de la ANH para aventurarse en el mecanismo de la subasta, para la cual el presidente de la ANH, Javier Betancourt, espera tener ofertas por el 30 % de los 95 bloques.

Entre las compañías interesadas están la noruega Statoil, una de las gigantes del mercado petrolero europeo, que esta semana anunció su alianza con Ecopetrol para buscar petróleo en Angola.

De acuerdo con expertos del sector, la llegada de Statoil a la Ronda 2014 sería el inicio de una relación de largo plazo para buscar petróleo entre las dos compañías estatales en Colombia.

Statoil es una energética que se dedica a la exploración y producción de petróleo y gas. Está presente en 42 países y es propietaria o tiene participaciones en operaciones en México, Cuba, Venezuela y Brasil. En 2011 vendió su filial brasileña, Statoil Petróleo Brasil, al grupo chino Sinochem.

En la Ronda del 2012, Ecopetrol se asoció con empresas como Oxxi, Petrobras, entre otras, para ir tras nuevos bloques, especialmente en costa afuera y no convencionales.

Entre tanto, el Grupo Pacific Rubiales, la petrolera privada más grande de Colombia, de la que se dice que está en la mira de la española Repsol, irá de la mano de su subordinada Metapetroleum Corp, para ampliar su participación en la exploración y producción del país.

De acuerdo con Betancourt, entre las compañías que están en proceso de habilitarse se encuentran Exxon Mobil, uno de los grandes jugadores del sector de hidrocarburos, lo mismo que Chevron, Anadarko, la noruega Statoil, la francesa Total, la española Repsol y la brasileña Petrobras. Hay firmas de Canadá, India, Argentina, México, España, Uganda y Colombia.

Por su parte, el presidente de la ANH recalcó que “la Ronda Colombia muestra hoy un buen momento, ya que de las 53 empresas que compraron paquetes de datos, 39 están en proceso de habilitación. Sin embargo, no todas presentarán ofertas, pero de los 95 bloques más los ocho de gas metano asociado a los mantos de carbón, esperamos adjudicar el 30 %”.

De acuerdo con el funcionario, hoy en el mundo hay 3.000 bloques en oferta, y tener 39 compañías interesadas es algo positivo para el país.

Entre tanto, el viceministro de Energía, Orlando Cabrales, mostró su complacencia por la llegada de nuevas compañías, pero también por la permanencia de las que están ya operando en el país.

“El proceso es positivo y vamos bien. De los 95 bloques ofertados, hay un interés marcado por la exploración costa afuera, esto lo que significa es que las medidas que se aplicaron a comienzo de año funcionaron bien. La llegada de empresas como Statoil es muy importante, ya que esta compañía es una de las más grandes en la operación petrolera en su país y en Europa”, recalcó.

Entre los bloques a subastar hay 19 no convencionales, 62 convencionales, 13 costa afuera y 8 para la búsqueda de gas metano, el cual está atrapado en los yacimientos de carbón, y que podrían aportar unos 7,5 terapiés del combustible.

Para el presidente de la Asociación Colombiana del petróleo (ACP), Alejandro Martínez, Colombia sigue siendo un país atractivo para los inversionistas petroleros.