Madrid. La patronal de las grandes constructoras Seopan considera que el cambio de rumbo en las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba abre un nuevo mercado estratégico para las constructoras españolas.

Infraestructuras de transporte, carreteras, autovías, obras ferroviarias, puertos o equipamientos públicos, bien sea escuelas u hospitales, son algunos de los desafíos a los que se enfrenta la isla tras un bloqueo comercial desde 1961 por parte de Estados Unidos.

Este nuevo paso, reconoce el presidente de la asociación que aglutina a las grandes constructoras, Julián Núñez, conduce a la apertura de un nuevo mercado para las empresas españolas de infraestructuras que si bien no será determinante dado su tamaño sí tendrá una importancia estratégica.

Aunque el giro diplomático hacia Cuba es un primer paso, Núñez insiste en que la posible llegada de las empresas españolas constructoras a la isla no será automática.

Está por ver cuál es el modelo de financiación de este tipo de proyectos, el marco jurídico o la legislación de la contratación pública a adoptar para facilitar la entrada de capital extranjero a Cuba.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dio ayer un paso histórico para normalizar las relaciones con Cuba al entender que la política de aislamiento "ha fracasado durante décadas". Por ello, pidió un debate "honesto" en el Congreso de su país sobre el fin del embargo económico impuesto a la isla en 1961.

En un discurso histórico desde la Casa Blanca, Obama anunció el comienzo de un proceso para normalizar las relaciones diplomáticas entre ambos países, rotas desde 1961, y que contempla la apertura de embajadas en Washington y La Habana en los próximos meses.