Una cantidad de hielo mayor a la esperada en las aguas del Mar Artico frente Alaska probablemente demorará hasta agosto la esperada perforación exploratoria de Royal Dutch Shell Plc en los mares de Chukchi y Beaufort, dijo este viernes un portavoz de la compañía.

Shell, que quiere buscar crudo en la que es considerada como una frontera remota pero promisoria, había previsto comenzar los pozos este mes, dijo Curtis Smith, un portavoz de la compañía en Anchorage.

El hielo en el mar es "la razón número uno por la que no podremos perforar en julio", dijo Smith a Reuters. "En este punto, estamos viendo a la primera semana de agosto", agregó.

Si bien la cubierta de hielo sobre el mar en la mayor parte del Artico es escasa, el hielo frente a Alaska es más grueso que en los últimos años y ese hielo se está derritiendo rápido, según el Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo.

Shell planea perforar dos pozos este año en el mar Beaufort en una zona de exploración a unos 32 kilómetros de la costa, y tres en el mar de Chukchi a unos 113 kilómetros del litoral.

La perforación se debe realizar durante la breve temporada libre de hielo, ya que la aprobación federal a los planes exigen que Shell cese todas sus operaciones del año antes del 31 de octubre.

El cronograma es especialmente ajustado en Chukchi, donde Shell debe cesar las perforaciones en zonas que se sabe que contienen hidrocarburos antes de fines de septiembre, y después de eso se permitirá sólo perforaciones del tipo "top-hole", dijo Smith.

La mayor parte de la flota de 22 naves de Shell que perforará en ambos mares está ahora navegando hacia Alaska, dijo Smith. Pero Shell está esperando la aprobación de la Guardia Costera de Estados Unidos para una barcaza especialmente equipada para contener derrames de crudo que está siendo revisada en Bellingham, Washington.

Inspectores citaron problemas con las capacidades estructurales para combatir incendios, sistemas eléctricos y algunas de las soldaduras, dijo el comandante de la Guardia Costera Christopher O'Neil.

Los temas de las soldaduras fueros resueltos, pero él dijo que Shell está buscando aprobaciones generales bajo un grupo diferente de criterios de seguridad marítima que los considerados inicialmente.

"El tema no es tanto la condición estructural como decidir qué criterios debería cumplir el barco", declaró y se espera que Shell solicité este lunes la certificación de la Guardia Costera bajo criterios de seguridad marítima para unidades de perforación móviles en altamar, en lugar de aquellas establecidas para las instalaciones de producción de fija.

Shell ha gastado cerca de $4.500 millones en el programa en altamar de Alaska. Planificó comenzar hace años, pero se demoró por litigios, una revocación y nueva redacción de un permiso de calidad del aire y una revisión de las normativas provocada por el desastre en el Golfo de México.

Ambientalistas y algunos nativos de Alaska se oponen tenazmente a los planes de perforación porque los consideran como demasiado arriesgados en las remotas aguas del Artico.