— Tengo la impresión, embajador, de que el gobierno japonés tiene un creciente interés por el litio boliviano, y que ello fue hecho conocer al presidente Morales durante su reciente visita a su país. ¿O me equivoco?

— Es cierto. Sabemos que el salar de Uyuni tiene, más o menos, la mitad de las reservas de litio del mundo.

— Según el presidente Morales es 70%...

— Según nuestro cálculo es 50%, pero depende del cálculo.

— ¿Cuál es el interés de su gobierno en particular?

— Estamos entrando en la era de los autos eléctricos, y sabemos que estos autos requieren de litio. En Japón tenemos una industria importante de automóviles, y de hecho Mitsubishi ya puso a la venta este tipo de vehículos.

— ¿Cree que ése es el futuro de la industria automotriz?

— Sí, porque todos han asumido que el problema del medio ambiente es muy importante, lo que hace que todas las compañías fijen sus miradas en el auto eléctrico. Por eso creo que Bolivia debe ser un gran proveedor, tanto de litio como de baterías de litio, y en ese sentido es natural que su gobierno tenga interés en industrializar este producto.

— ¿Cuál fue el nivel de producción de autos eléctricos este año en Japón?

— Todavía es creciente. Toyota, por ejemplo, está produciendo muchos autos mixtos, que funcionan con gasolina y electricidad. Mitsubishi ya está vendiendo, como dije, autos eléctricos, pero éste es el primer año. Está previsto que la demanda de autos eléctricos aumentará mucho en el futuro, por lo que el negocio está madurando. Por eso entendemos la necesidad del gobierno boliviano de explotar e industrialización del litio.

— ¿Existen conversaciones iniciales con el gobierno boliviano respecto a este negocio?

— Claro que sí. Hace poco, por ejemplo, la Corporación Nacional de Petróleo, Gas y Metales de Japón (JOGMEC) firmó con Comibol un memorándum de cooperación en la etapa de investigación y tecnología.

— ¿Cómo encaja la propuesta japonesa en la decisión boliviana de industrializar el litio por cuenta propia?

— Podemos dividir la cooperación en dos etapas: de investigación de tecnologías e industrialización. Sabemos que Bolivia tiene una tecnología muy avanzada, pero (el negocio) también debe ser rentable y competitivo respecto a otros países como Chile y Argentina. Japón puede colaborar, inicialmente, en el desarrollo de tecnología. La etapa de industrialización debe esperar un poco más.

— Cuando dice que Bolivia tiene “tecnología muy avanzada”, ¿a qué se refiere?

— A la tecnología de exploración de litio. Se anunció, por ejemplo, que Comibol tiene ocho tecnologías patentadas. Por eso nos interesa participar en el proyecto de la Planta Piloto, en la etapa inicial.

— Para la producción de carbonato de litio...

— Sí, aunque también podemos invitar a profesionales del área a formarse en la Universidad de Kioto. Sabemos que en enero o febrero Comibol lanzará una licitación para mejorar la estructura de la planta piloto, en la cual pensamos participar. Hace poco nos explicaron sobre las características de esa licitación, y vimos que en la reunión participaron alrededor de 200 personas.

— ¿A qué otros países identificaron entre los otros interesados?

— Francia, China, Irán, Brasil, entre otros.

— ¿Y qué piensan de sus competidores?

— Ah, tenemos confianza de ganar, porque en Japón tenemos tecnología y mercado, porque, de todas formas, Bolivia tiene que vender, ya sea carbonato o baterías de litio. Y creo que el momento del litio del salar de Uyuni ya llegó...

— ¿Me está diciendo, embajador, que Bolivia puede exportarle tanto carbonato de litio, en primera instancia, como baterías, posteriormente?

— Sí, es eso. Por eso el 14 y 15 de febrero organizaremos en La Paz un seminario para estudiar mutuamente cómo podemos cooperar con Bolivia.

— ¿Cree que es un momento histórico para Bolivia?

— Sí, hoy Bolivia es una novia pretendida por muchos novios... Lo que nosotros ofrecemos es trabajar juntos para desarrollar una nueva tecnología para la explotación del litio en el salar de Uyuni. Pero hay que apresurarse, no se debería perder el tiempo.

— ¿Cuál es el tiempo límite?

— El presidente Morales anunció que hasta el 2014 quieren terminar con la primera y segunda etapa de explotación, y a partir del 2015 comenzar con la etapa de industrialización, etapa en la que invitarán socios. Debe cumplirse ese calendario.