"El sector financiero en su totalidad experimenta un cambio radical. Tenemos que estar preparados para este reto, tanto los reguladores, como sobre todo los responsables de las entidades. Negarlo no es una opción. Aquellos que no se transformen se quedarán a un lado", explicó Francisco González, presidente de BBVA,quien ha reconocido que "cambiar no es fácil".

Para el banquero, las instituciones que quieran sobrevivir en este nuevo entorno tienen que reaccionar. "Para muchos podría ser ya tarde. La presión de los avances tecnológicos será la principal fuerza que empuje a la consolidación del sector financiero", ha vaticinado.

Francisco González intervino en la reunión anual del IIF, un foro que se ha celebrado en paralelo a las reuniones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.

Allí explicó que para competir en este nuevo entorno, BBVA inició su viaje digital hace ocho años con la construcción de una plataforma de última generación en un proceso que, para Francisco González, ha sido "largo, difícil y costoso", pero que hoy en día, está en pleno funcionamiento.

"Aprovechando esta inversión nuestros sistemas procesan en la actualidad más de 450 millones de transacciones en los días de máxima actividad, cinco veces más que en 2006. Además estamos preparados para gestionar el aumento exponencial de las transacciones que esperamos en los próximos años", detalló.

Una de las consecuencias más visibles de este proceso es el crecimiento de la base de clientes que interaccionan con el banco por canales digitales, en lugar de acudir a las oficinas físicas.

"Nuestros canales digitales son utilizados actualmente por 13,9 millones de clientes, de los que 7,4 millones lo hacen a través de móvil. Este año vamos a llegar a 15 millones de clientes activos digitales y 8 millones de clientes activos móviles", recordó el presidente de BBVA.

Francisco González habló también sobre el rápido crecimiento de las empresas disruptivas en el ámbito de las finanzas (fintech). Muchos inversores apuestan por la capacidad y desarrollo de estas compañías. Según estimaciones de The Economist y Finovate, estas firmas captaron US$12.000 millones de inversión en 2014, frente a los US$4.000 millones del año precedente.

Sólo en el primer semestre de 2015 han atraído ya US$13.000 millones. Sin embargo, en opinión de González, "la mayoría de estos nuevos competidores todavía dependen de la infraestructura bancaria de los bancos convencionales".