La incertidumbre política, el estancamiento de las inversiones y el pobre crecimiento económico afectarán a las financieras que operan en El Salvador. Por esa razón, Standard & Poor’s (S&P) bajó la nota de dos bancos de ese país: HSBC y Banco Agrícola.

Para ambas instituciones, la agencia rebajó la calificación de crédito de contraparte de largo plazo a BB-, con carácter estable, desde su anterior BB, informó mediante un comunicado.

El ajuste se alínea con la rebaja de la calificación de deuda de largo plazo que sufrió el gobierno salvadoreño, una revisión anunciada el 14 de enero de este año.

El ajuste se alínea con la rebaja de la calificación de deuda de largo plazo que sufrió el gobierno salvadoreño, una revisión anunciada el 14 de enero de este año.

Fundamentos. La decisión se basa en el deteriorado ambiente político del país, que genera incertidumbre entre los inversionistas y el sector privado. El entorno se ve afectado por el divorcio cada vez más evidente entre el presidente de la República, Mauricio Funes, y el partido oficialista, Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

"Este entorno político en deterioro podría impactar las perspectivas de rentabilidad y crecimiento de HSBC Salvadoreño", apuntó S&P en el documento.

Las proyecciones de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) per cápita del país son de 0,1% en 2011 y 0,8% en 2012, un nivel considerablemente menor que la mediana para los soberanos calificados en la categoría BB, argumenta la calificadora.

Bancos afectados. La agencia opina que tanto HSBC como Banco Agrícola carecen de la flexibilidad operativa y financiera para soportar el actual estrés económico y político de El Salvador.

La perspectiva estable prevé que ambos continuarán con sus políticas conservadoras de otorgamiento de créditos y se enfocarán hacia segmentos más rentables.

A HSBC le considera más vulnerable por su calidad de activos y baja cobertura de reservas para la cartera vencida. Incluso le pronosticó una revisión a perspectiva negativa si la cartera vencida sobrepasa el 11%, o si el banco sufre una caída sensible de la rentabilidad.

Por otra parte, S&P cree que Banco Agrícola exhibe un adecuado desempeño financiero y de negocios, pero siempre podría resultar afectado por el entorno económico.

S&P aclara que basa las calificaciones en el perfil crediticio individual de los bancos mencionados, por lo que no influye el desempeño de sus casas matrices.