Los trabajos de rehabilitación en la pista principal del Aeropuerto Internacional Monseñor Óscar Arnulfo Romero y Galdámez se reanudarían en noviembre, según informó la Oficina de Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS).

Esta agencia firmó en junio de 2012 un convenio con la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA) para supervisar buena parte de los proyectos que conforman el plan de rehabilitación y modernización del aeropuerto.

CEPA informó el mes pasado sobre la interrupción de los trabajos debido a dificultades por la época lluviosa.

“(El recarpeteo) por el momento está suspendido por el tema de las lluvias. No podemos poner en riesgo el desarrollo de la infraestructura de la pista por las lluvias”, insistió Nelson Vanegas, presidente de CEPA, en esa ocasión.

Roberto Carrillo, gerente de portafolio de UNOPS, explicó que la reanudación de los trabajos está “sujeta a una evaluación previa de las condiciones climáticas”.

La empresa encargada de los trabajos es MECO, de Costa Rica. Según se ha explicado, esta situación ya estaba prevista en los términos del contrato.

CEPA inauguró la obra oficialmente en diciembre del año pasado. En esa ocasión informó que los trabajos estarían concluidos en mayo de este año. Luego informó que sería en junio, hasta que finalmente confirmó la suspensión de la reparación en julio pasado.

Los trabajos se realizaban de 10 de la noche a 6 de la mañana para no afectar los vuelos de las aerolíneas.

La reparación de la vía que utilizan las aeronaves para los aterrizajes es el proyecto más grande del plan de rehabilitación, modernización y optimización del aeropuerto, con el cual la autónoma se propone mejorar las instalaciones de la terminal de pasajeros antes de ampliarla.

El proyecto de mejoras en la pista y las calles perimetrales y secundarias del aeropuerto tiene un costo de $20.9 millones, dinero que se tomará de los fondos que CEPA obtuvo al originar una titularización de $58.2 millones en 2013.

La pista de la terminal mide 3,200 mts. de longitud y 60 mts. de ancho, para una superficie de 192,000 metros cuadrados.

El trabajo en la pista consiste en sellar las grietas y hacer un bacheo en las partes que están deterioradas. Después de esto se colocará una mezcla asfáltica de 5 centímetros de espesor, según detalló Samuel Barahona, jefe del departamento de diseño de CEPA, en diciembre.

El material que se saque de la remoción del pavimento se va a utilizar para dar mantenimiento a 15 kilómetros de calles perimetrales internas del aeropuerto.