México y el sur de Estados Unidos se disputan la inversión de dos plantas automotrices, proyecto que podría definirse en dos años; aunque la balanza podría inclinarse hacia la manufactura mexicana al garantizar un sin número de ventajas competitivas, como la red de tratados de libre comercio y la calidad de producción, más allá de los incentivos que los gobiernos otorguen, dijo Guido Vildozo, director del Área Automotriz en Latinoamérica de la consultoría IHS.

Aunque no mencionó las marcas, empresas como Jaguar Land Rover y Hyundai, además de Mitsubishi, han mostrado su interés por invertir en México para producir en América del Norte con los mejores costos competitivos. Pero ante el ofrecimiento de incentivos gubernamentales, el atractivo se reduce a la mitad.

Entrevistado en el marco de la Conferencia Perspectivas Económicas y Automotrices organizada por IHS, Vildozo aseguró que hay el interés de dos plantas potenciales nuevas para México. “Se está tratando y negociando en este momento, pero ya las decisiones son más difíciles porque estamos viendo que los estados sureños de Estados Unidos están comenzando a lanzar paquetes atractivos, uno de los motivos por los que Volvo se fue a poner una planta allá”.

Reconoció que los incentivos que ofrecen los estados de Estados Unidos como Georgia y Alabama son atractivos, cercanos a 28% sobre el costo de la inversión total, equivalentes a 250 y 300 millones de dólares de apoyo, sin incluir apoyo a los proveedores.

“Es difícil prever lo que va a pasar con Hyundai porque ahora México va a tener que competir con Alabama, Georgia o Carolina del Norte, porque los paquetes que ellos ofrecen son muy robustos”, admitió el especialista.

Las inversiones en disputa no son tan grandes como las anteriores, pero sí complementarían el paquete para ampliar las exportaciones.

Abundó que otra ventaja es la apertura del mercado sudamericano, el cual está restringido ante la situación económica que atraviesa Brasil y Argentina, pero aun así Estados Unidos no cuenta con este mercado adicional.

México ha demostrado ser atractivo a la inversión tras la llegada de siete plantas automotrices, las cuales permitirán aumentar al doble su capacidad de producción en las próximos cinco años, al pasar de 3 millones de unidades a 5,5 millones de vehículos.

Guido Vildozo sugirió al gobierno mexicano prepararse para ampliar la infraestructura y logística que demandará la industria automotriz, considerando que el crecimiento será de más de 80% para el 2020.