Universia Knowledge Wharton. El sector turístico español empieza a ver la luz al final del túnel. Tras el duro golpe que supuso la crisis, España recibió durante el año 2010 la llegada de 52,6 millones de turistas extranjeros, lo que supone un aumento del 1% respecto a 2009, según datos del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.

Es el primer año desde 2007 en que se registra un aumento en estas cifras. En 2009, el número de turistas extranjeros cayó un 8,7%, a algo más de 52 millones, y en 2008 el descenso fue del 2,3%. En 2007 se alcanzaron los 59,2 millones de visitantes.

Para Antonio López de Ávila Muñoz, director del Executive Master Dirección de Empresas Turísticas de IE Business School, el aumento del 1% en la llegada de turistas en 2010 es un dato "positivo". "La recuperación económica en nuestros principales mercados emisores y el crecimiento de nuevos mercados ha sido el motivo principal", destaca.

Reino Unido volvió a ser el principal mercado emisor para España en el conjunto del año, a pesar de que su número de turistas cayó un 6,5%. Del total de visitantes recibidos en 2010, el 23,6% ha sido británico, con casi 12,5 millones.

El segundo mercado emisor de turistas fue Alemania, con 8,8 millones, lo que se traduce en una cuota de mercado del 16,7%.  Aunque hay que destacar el importante papel que han jugado mercados europeos, como Francia, los países nórdicos e Italia, con subidas en la llegada de turistas del 2,3%, el 7,2% y el 9,4%, respectivamente.

También es relevante la diversificación de los mercados emisores, lo que según los expertos suaviza el eventual impacto de factores extraordinarios, que afecten a un país en concreto, como podrían ser las huelgas de transportes, condiciones atmosféricas desfavorables para viajar, la caída del consumo, etc.

El sector turístico español vio, además, cómo los ingresos totales por turismo subieron el año pasado un 2,5%, hasta alcanzar 49.140 millones de euros.

Dentro de su plan de diversificación de mercados emisores, el gobierno ha elaborado el Plan Turismo China, que tiene como objetivo atraer a 300.000 visitantes de esta nacionalidad en 2012, una cifra que se pretende aumentar hasta el millón de turistas en 2020.

Esta cantidad supone un gasto medio por turista de cerca de 930 euros, con un aumento de un 0,3% respecto al año anterior, con un gasto medio diario de 98 euros por persona.

López de Ávila, indica que, dentro de esta lluvia de cifras positivas, un dato de mayor trascendencia es que "si bien el turismo creció un 1%, la rentabilidad del mismo ha aumentado, hasta el mes de noviembre, un 2,4%”.

La visión de Josep Francesc Valls, catedrático de Esade, es, sin embargo, algo más sombría.

En su opinión, el sector turístico español sigue instalado en la crisis. “El año 2007 fue históricamente el mejor año para el turismo español y no se superará en los próximos ejercicios. El hecho de que se haya producido un repunte en la llegada de turistas extranjeros al país puede suponer que se afronte el negocio turístico sin una presión excesiva, algo que sí ocurrió en los últimos años”, señala. “No hay que olvidar que en el sector se han destruido 184.000 empleos durante la crisis. En 2011 el mercado laboral podría comenzar a mejorar algo. Pero será muy difícil poder recuperar todos los trabajos destruidos, hará falta como mínimo 10 años”, añade.

Otras organizaciones, como la Alianza para la Excelencia Turística (Exceltur), una asociación sin ánimo de lucro que agrupa a los más relevantes grupos empresariales del sector, que calcula que la actividad turística cerró 2010 con un crecimiento del 1%, tampoco lanza las campanas al vuelo y ha advertido el pasado 18 de enero, durante una rueda de prensa para hacer balance del ejercicio 2010, que se está todavía "muy lejos" de poder anticipar una clara recuperación.

A pesar de ello, el presidente de Exceltur y vicepresidente de Sol Meliá, Sebastián Escarrer, destacó durante la citada comparecencia pública que estascifras reflejan claramente "un cambio de tendencia". López de Ávila es de la misma opinión: “Los datos así parecen confirmarlo”. Además, recuerda que “estos años de crisis han servido para que muchas empresas y destinos hayan innovado en sus productos y servicios, hayan mejorado la promoción y marketing y, desde luego, hayan ajustado costes”.

Tendencia negativa. El sector turístico español entró en una clara tendencia decreciente durante los últimos años, con una pérdida importante de fuerza.

Un buen ejemplo de ello se puede encontrar en la aportación de esta actividad a la economía del país.

El sector supuso el 10% del Producto Interior Bruto (PIB) en 2009, cinco décimas menos que el año anterior, según pone de manifiesto el Instituto Nacional de Estadística (INE) en los datos de la Cuenta Satélite del Turismo de España (CSTE) 2000-2009, un sistema de información económica relacionada con el turismo. En el año 2000 ese porcentaje era del 11,6%.

El gobierno español ha asegurado en una nota de prensa divulgada con motivo de la publicación de los datos del cierre del ejercicio pasado que esa tendencia se rompió en 2010, ya que el peso del turismo en el PIB ha registrado un aumento "por primera vez en diez años".

Otro buen ejemplo de la tendencia negativa se puede encontrar en las cifras publicadas porla Organización Mundial del Turismo (OMT) el 17 de enero de este año, en las que se ponía de manifiesto que el país pierde terreno como potencia turística mundial.

China ha relevado a España como tercer destino por número de turistas en 2010, año en el que el turismo mundial creció un 6,7% respecto al año anterior, superando incluso el nivel máximo previo a la crisis en un 2,5%, con 935 millones de llegadas.

En los ejercicios anteriores, España ya había perdido su segunda posición a favor de EEUU. España ya es cuarta en una lista encabezada por Francia.

El secretario general de la OMT, Taleb Rifai, explicó en una rueda de prensa que los destinos consolidados se verán golpeados en los próximos ejercicios por los nuevos destinos emergentes, por lo que lo más probable es que haya movimientos en la lista mundial.

El modelo de sol y playa. Los expertos tienen muy claros cuáles son los problemas que ha padecido el sector turístico español.  Valls señala, en este sentido, “la excesiva dependencia del mercado alemán e inglés, especialmente en las zonas turísticas de playa”.

El modelo extensivo de utilización del sol y la playa como atractivo turístico modificó el territorio para ocupar el terreno cercano a la costa, provocando graves daños ecológicos. Por eso, añade el profesor de Esade, "las zonas de primera línea de playa se encuentran en estos momentos sobreexplotadas y sin posibilidades de reinventarse. Y encima el sol y playa es un turismo que está perdiendo cada vez más atractivo, es un modelo cuya tendencia es claramente decreciente. De hecho, se puede observar que en estos lugares la estancia se ha reducido (de unos diez días) hasta situarse en unos ocho días”.

Valls explica que cada vez se está poniendo más de moda el conocido como city break, es decir, visitas breves a ciudades con atractivos turísticos de todo tipo. “Es una tendencia que ha ganado mucha fuerza, algo que se lleva observando desde hace mucho tiempo”, indica.

Pone como ejemplo a ciudades como Palma de Mallorca o Tenerife, que considera que podrían ser más atractivas para los turistas durante todo el año desarrollando otro tipo de atractivos más allá del sol y la playa, como la cultura, el cuidado de la salud o el ocio.

“Esta adaptación a las nuevas tendencias no se está realizando o se está haciendo muy lentamente. Se mantiene una sobreoferta de sol y playa en lugares donde las infraestructuras y los equipamientos están poco preparados para readaptarse a las nuevas tendencias del mercado”, advierte.

Valls señala como otro de los “graves problemas” del sector turístico español la adaptación al canal online. “Sí que se está llevando a cabo, pero de forma muy lenta”, asegura.

“Se están mejorando las webs de las empresas españolas, pero se está retrasando excesivamente la transformación que el sector necesita. Ahora mismo, no estamos siendo capaces de ofertar de forma competitiva paquetes vacaciones a través de Internet. España está excelentemente posicionada en los medios tradicionales, pero tiene que llegar también a situarse de esa manera en el canal online”, comenta. 

López de Ávila considera que “a pesar de que estos últimos años de crisis han servido para que muchas empresas y destinos hayan innovado en sus productos y servicios, hayan mejorado la promoción y marketing y hayan ajustado costes, aún queda mucho por hacer en las empresas turísticas del país y en la mejora de la competitividad de los destinos”.

Este profesor del IE difiere de la opinión de su colega, ya que considera que “España ha logrado diversificar significativamente sus productos turísticos pasando del sol y playa a ofrecer multitud de experiencias distintas en toda la geografía del país: cultural, idiomático, gastronómico, turismo activo, turismo náutico, turismo religioso...”. Opina que eso “ligado a la seguridad en los destinos, el sistema sanitario, las infraestructuras, la hospitalidad y la simpatía que aún nos reconocen los turistas en las encuestas, son los puntos más fuertes para competir con los nuevos destinos”.

El camino a seguir. Respecto al camino que debe seguir el sector los próximos años para continuar creciendo y lograr salir de la crisis, el ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, señaló el 11 de enero de este año, en la presentación de los datos turísticos del cierre de 2010, que "hay que continuar con la apuesta por la diversificación de los mercados".

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En esta línea, el gobierno ha elaborado el Plan Turismo China, que tiene como objetivo atraer a 300.000 visitantes de esta nacionalidad en 2012, una cifra que se pretende aumentar hasta el millón de turistas en 2020. Para conseguirlo, se realizará un esfuerzo en campañas de promoción, se cuenta con el respaldo de los touroperadores chinos y se perseguirá el aumento de las rutas aéreas España-China, aunque este aspecto está condicionado a la respuesta empresarial de las aerolíneas, según detalló Sebastián.

Valls destaca que “en estos momentos, se está llevando a cabo un proceso de fusión de grupos hoteleros para absorber los excesos que se cometieron en la etapa de fuerte crecimiento”, ya que considera que “se avanzó muy poco en la mejora de los hoteles, con unas ofertas muy poco diferenciadas”, por lo que “ahora los grupos hoteleros se dedican a purgar excesos y buscan nuevas armas para mejorar su competitividad”.

Cree, por lo tanto, que “es importante para mejorar la competitividad que se mantengan los procesos de fusión y se acrecienten”. Mantiene que “hay que reducir esta gran bolsa de hoteles que no forman parte de cadenas, y que en España suponen aproximadamente el 70% del total”.

López de Ávila sostiene que el país tiene que atraer cada vez a más visitantes en los próximos ejercicios, pero sin olvidarse del turismo de calidad.

“España es un país suficientemente grande y diverso como para acoger a un número mayor de turistas cada año; pero no debemos perder de vista la rentabilidad”, comenta.

“Un año el turista se puede dejar seducir por el clima y las increíbles playas de las islas canarias y otro por la ruta califal en Andalucía [une los dos núcleos más importantes de la época árabe en España], por un turismo cultural y de ocio en Madrid o por la ruta del arte románico [época medieval] en tierras de Castilla y León. Nuestra oferta es amplia y la capacidad de crecimiento de muchos destinos no maduros es grande".

Por otro lado, añade que hay espacio para todos. "Desde turistas de clase trabajadora europea hasta miembros de la jet-set internacional para todos hay productos y destinos que les pueden seducir pero, en el cómputo final, debemos tener claro que la rentabilidad no puede bajar. Y, en este sentido, no se está haciendo mal, pues España con casi 30 millones de turistas menos que Francia está por encima de este país en rentabilidad del sector turístico, tan sólo por debajo de EEUU a nivel mundial”, señala.