Buenos Aires. El vino, la cultura de la enología en general, se ha convertido en un nuevo canal para reforzar y profundizar el vínculo entre China y Argentina, cuyos lazos han llegado al grado de asociación estratégica integral.

Y así como las exportaciones argentinas de carne o miel se han hecho presentes en las mesas del país asiático, segundo socio comercial de la nación sudamericana, ahora es el turno del vino, del que Argentina es el quinto productor mundial, siendo la provincia de Mendoza (oeste) la principal región productora del país, con el 70% de la producción nacional.

La Bodega Trapiche ha decidido establecer su primera oficina en China, más precisamente en la ciudad oriental de Shanghai, a 17.000 kilómetros de Buenos Aires.

Gastón Re, sommelier y responsable de Relaciones Públicas de Bodega Trapiche, explicó a Xinhua que como China "es muy nuevo como mercado no queremos pisar en falso, entonces buscamos algún socio confiable que se haga cargo de la marca y que asuma la representación para lanzar un proyecto integrado".

Según previsiones de la Wine Economics Research Centre de la Universidad de Adelaide, Australia, el consumo de vino en China aumentaría entre un 40 y 60% entre 2011 y 2018.

Dentro de la estrategia de mercadotecnia en China también se incluye la promoción de una "cultura del vino", que en opinión de Ré, sirve para desarrollar un ambiente favorable para aumentar el consumo de vino.

En ese marco, el vino argentino ocupa solamente el 1,01% del volumen total de importaciones chinas del producto, aunque en los últimos cinco años las importaciones crecieron de manera notable.

La Bodega Trapiche, una de las bodegas más importantes de Argentina, situada en Mendoza, al pie de la cordillera de los Andes, aspira a aprovechar esa situación.

El año pasado, la bodega exportó 12 millones de litros a todo el mundo, de los cuales un pequeño porcentaje llegó a China pero de vinos de alta gama, lo cual indica un inicio de madurez en el mercado, dijo Ré a Xinhua.

Dentro de la estrategia de mercadotecnia en China también se incluye la promoción de una "cultura del vino", que en opinión de Ré, sirve para desarrollar un ambiente favorable para aumentar el consumo de vino.

Por lo tanto, "una escuela de sommeliers en China sería fantástico", se entusiasmó el experto en vinos.

Ré, sommelier certificado tras dos años de estudio, destaca la importancia de esta profesión en la promoción de la "cultura de vino" en China.

"En Argentina la figura del sommelier apareció hace 15 ó 20 años atrás, con el boom de la vitivinicultura y de la exportación de vinos hacia el exterior. En China, como uno de lo principales productores de uva, debería suceder lo mismo, y tiene que desarrollar la figura del sommelier", invitó.

"Entonces me parece que a medida que el mercado va madurando en el consumo, exige conocimiento y cierto nivel en la gente. Y una escuela de sommelería en China sería fantástico", añadió.