La estatal ENDE está a punto de cerrar las negociaciones con GDF Suez y Bolivian Generating Group para el “pago justo” por las acciones que tenían estos consorcios en las generadoras Corani y Valle Hermoso, empresas nacionalizadas el 1 de mayo de este año.

“Esperamos cerrar las negociaciones en los próximos días (...) Se ha podido realizar reuniones de aclaración tanto con Corani como con Valle Hermoso y se está llegando a buen puerto en el tema de cerrar el precio del ‘pago justo’ de las acciones”, dijo ayer a La Razón el gerente General de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE), Rafael Alarcón. Añadió que sólo faltan temas administrativos y legales como el “traspaso de fondos para ENDE”.

“Si vemos que hay empresas que no están cumpliendo con su propósito, que están en riesgo, que presentan una situación de insolvencia técnica, financiera y económica entonces sí estamos en la obligación de cumplir este mandato constitucional (nacionalización)”. Luis Fernando Vincenti, ministro de Hidrocarburos y Energía.

Nacionalización. El 1 de mayo de este año, el presidente Evo Morales decretó la nacionalización de las empresas generadoras Corani, Guaracachi y Valle Hermoso, además de la distribuidora de electricidad Empresa de Luz y Fuerza Eléctrica de Cochabamba (ELFEC).

Hasta antes de la nacionalización de estas empresas, Corani estaba controlada por Inversiones Econergy Bolivia SA (subsidiaria de la francesa GDF Suez), Guaracachi, en manos de la británica Rurelec PLC, y Valle Hermoso, gestionada por el consorcio boliviano Bolivian Generating Group.

De estos consorcios, sólo Rurelec PLC no llegó a un acuerdo con el Gobierno por lo que determinó recurrir a un arbitraje internacional para que el Estado boliviano le reconozca una justa compensación por sus acciones en la Empresa Eléctrica Guaracachi.

De su parte, el ministro de Hidrocarburos y Energía, Luis Fernando Vincenti, calificó como exitosas las negociaciones y dijo que en el caso de una de las empresas —no especificó cuál de ellas— el Estado pagará un “monto significativamente inferior al que se había hecho en el avalúo”.

“Entonces para nosotros, para el país ha sido muy importante este proceso de nacionalización”, afirmó la autoridad, quien participó ayer en la rendición de cuentas a las organizaciones sociales.

Según Vincenti, el Estado llegará a pagar aproximadamente US$50 millones por la nacionalización de las generadoras Corani, Valle Hermoso y Guaracachi. También indicó que el Gobierno tomó la decisión de nacionalizar estas empresas porque “estaba en riesgo el normal abastecimiento del suministro eléctrico”.

“En marzo de este año notamos con mucha preocupación que no se estaba haciendo mantenimiento rutinario, que no se estaba haciendo mantenimiento preventivo en varias de las empresas de generación”, explicó.

Debido a esta situación, el ministro Vincenti fue enfático al señalar que el margen de reserva de energía se “estaba achicando día a día de manera muy peligrosa” y que, en el caso de la generadora Guaracachi, “ésta se encontraba incluso al borde de su extinción, de su quiebra como empresa”.

Vincenti advierte a otras firmas. Las empresas del sector eléctrico (generadoras, distribuidoras, transportadoras) que se encuentran en una situación de “insolvencia técnica, económica y financiera” también correrán la misma suerte que Corani, Guaracachi y Valle Hermoso.

La advertencia fue lanzada por el ministro de Hidrocarburos, Luis Fernando Vincenti, quien participó de la Audiencia de Rendición Pública de Cuentas a las organizaciones sociales.

“Si vemos que hay empresas que no están cumpliendo con su propósito, que están en riesgo, que presentan una situación de insolvencia técnica, financiera y económica entonces sí estamos en la obligación de cumplir este mandato constitucional”, afirmó.

Añadió que el interés del actual Gobierno es que todas las empresas que conforman el sistema proporcionen un servicio adecuado, seguro, sostenible, continuo y barato a la población.

“Hemos nacionalizado las empresas que antes eran de ENDE, sobre todo las empresas de generación, porque veíamos que estaba en riesgo el normal abastecimiento del suministro eléctrico”, sostuvo Vincenti. Dijo que en el caso de la empresa Guaracachi ésta tuvo que ser “socorrida” con alrededor de US$10 millones para evitar su naufragio. “Cuando la nacionalizamos, esta empresa nos estaba representando un alto costo financiero estimado en el orden de los US$500.000 mensuales por mala administración”, finalizó.

Error. Debido a los bajos resultados conseguidos por el Programa de Conversión Vehicular (PCV), el ministro de Hidrocarburos y Energía (MHE), Luis Vincenti, dijo que “fue un error” que YPFB se haga cargo del cambio del uso de combustibles líquidos a GNV.

El programa de conversión, incluido dentro del Plan Estratégico Institucional del MHE, establece que en el 2010 unos 15.000 vehículos pasarían de usar Gas Licuado de Petróleo (GLP) a usar Gas Natural Vehicular (GNV) y otros 75.000 serían convertidos hasta el 2015.

“YPFB tiene muchas otras cosas más importantes que atender; cometimos un error al asignarle esta tarea (la conversión a GNV) para que la agilice. Por eso hemos creado la Entidad Ejecutora, para que se dedique única y exclusivamente a la conversión”, sostuvo.

Según datos del MHE, de la meta calculada para este año, sólo el 29,61% (4.442) de los vehículos fueron transformados. “A ese ritmo, nos llevaría más de un siglo transformarlos a todos”, expresó la autoridad,

En La Paz, precisó, existen 5.000 micros y 1.200 minibuses que usan GLP. “De 1,6 millones de garrafas que se consumen mensualmente en La Paz, el 60% se va al transporte público”, agregó. En los próximos cinco años se prevé convertir a GNV el 100% de los vehículos que usan GLP y el 70% de los que funcionan a diesel, manifestó.