Moscú. El acuerdo suscrito recientemente entre la petrolera mexicana Pemex y la rusa Lukoil para trabajar conjuntamente en actividades de exploración y producción es "muy alentador" para México, pues se trata del primero firmado en el terreno energético tras la reforma constitucional.

Así lo afirmó este jueves el embajador de México en Rusia, Rubén Beltrán, quien destacó que la mayor petrolera privada rusa es "la primera empresa internacional que anuncia este acercamiento con la nueva disposición".

El acuerdo fue suscrito en Davos (Suiza) por el director general de la compañía mexicana, Emilio Lozoya, y el presidente de Lukoil, Vagit Alekperov.

"Se trata de un memorando de entendimiento que se puede traducir en inversiones rusas en México y en la transferencia de tecnología rusa a México", señaló el diplomático, en un encuentro con un grupo de periodistas.

"México necesita inversiones y tecnología en el terreno energético, calculadas en entre US$30.000 y US$50.000 millones anuales", agregó Beltrán.

El embajador dijo que ello se debe a que la mayor parte del petróleo que queda por explorar está en aguas profundas.

Según el comunicado de Pemex, el acuerdo con Lukoil establece el intercambio de experiencias y conocimientos en exploración y producción, lo que permitirá a la empresa mexicana avanzar "en el fortalecimiento de sus capacidades operativas y tecnológicas".

El convenio trascendió después de que el Parlamento mexicano aprobara una reforma constitucional en materia energética en diciembre pasado que permitirá la entrada de la iniciativa privada en un sector que ha sido un monopolio del Estado desde 1938.

El embajador insistió en que se trata de un acuerdo marco y que "se está trabajando" para ver en qué se va a concretar, "si va a haber inversiones, dónde, cuándo, de cuánto, y si habrá transferencia de tecnología, para qué fines, exploración, prospección, extracción etc".

Las autoridades mexicanas confían en que la reforma energética, que aún está pendiente de la aprobación de las leyes reglamentarias, permita incrementar la producción en campos maduros y en yacimientos de aguas profundas, así como de petróleo y gas "shale".

Pemex produce 2,5 millones de barriles diarios de crudo. Su producción ha ido en declive en los últimos años después de haber alcanzado los 3,4 millones de barriles cada día en 2004.