Sao Paulo. El fabricante brasileño de aviones Embraer espera que su futuro transporte militar KC-390 capture hasta 20% de un mercado latinoamericano de reposición dominado por el veterano estadounidense Lockheed Martin C-130 Hercules, dijo este martes un ejecutivo de la empresa.

Según el presidente de Embraer Defesa e Segurança, Luiz Carlos Aguiar, la empresa tiene en la mira 82 transportes aéreos que están llegando al final de su vida útil en América Latina y deberán ser reemplazados.

"Estimamos tener entre 15 y 20% de ese mercado potencial de reposición en América Latina", dijo el ejecutivo en una entrevista con Reuters.

"Creo que va a haber demanda de otros países de la región (...) La tendencia natural es que los países que nos conocen a raíz de otros productos como el Super Tucano se transformen en clientes y participen con nosotros en el KC-390", añadió.

Aunque el KC-390 despegará recién a fines del 2016, Embraer ha firmado cartas de intención para vender 52 aviones a las fuerzas armadas de Argentina, Brasil, Colombia y Chile.

El KC-390, un birreactor que podrá ser configurado también como avión de reabastecimiento, es uno de los proyectos más ambiciosos de la unidad de defensa creada en 2011 por Embraer y que prevé cerrar su primer año de operaciones con ingresos por US$750 millones.

Embraer calcula que el KC-390 tiene un mercado potencial global de 700 unidades en los próximos 15 años. La empresa brasileña apunta a una participación del 30%, una tajada de US$18.000 millones.

Aunque la Fuerza Aérea Brasileira sería su principal cliente con 28 unidades, el KC-390 aumentaría el perfil de la industria militar brasileña en América Latina, una región que aprovechó su boom económico para modernizar su arsenal y gastó más de US$70.000 millones en defensa en 2010.

Brasil lidera los gastos regionales en ese capítulo con US$28.096 millones en 2010, seguido por Colombia con US$9.191 millones, Chile con US$6.198 millones y México con US$4.859 millones, según el Stockholm International Peace Research Institute.

Embraer Defesa e Segurança podría capitalizar la influencia geopolítica de Brasil en la región y la penetración de Embraer, el tercer mayor de aviones comerciales del mundo.

"Una participación de mercado del 20% en América Latina suena razonable. Pero dependerá mucho del precio", dijo Nicolai Sebrell, un analista de Morgan Stanley en Sao Paulo.

"Una orden de un país grande como por ejemplo México podría ser decisiva", añadió.

Embraer debe definir en el correr de este año el precio del KC-390, que según Aguiar "necesariamente va a tener que ser más competitivo que la competencia".

Proyecto regional. El KC-390 es un programa regional. La estrategia de ventas de Embraer consiste en integrar a futuros compradores en la producción de partes del avión.

La empresa brasileña ha firmado un acuerdo con Argentina, que fabricará frenos aéreos, puertas para el tren de aterrizaje y otros componentes y compraría seis unidades. Tiene además cartas de intención con Colombia y Chile, que prevén participar en la producción y adquirir 12 y seis aviones, respectivamente.

"Tenemos conversaciones con Perú y otros países de América Latina", añadió Aguiar, sin dar más detalles.

Fuera de la región Portugal está interesando en comprar seis aviones y Republica Checa dos, llevando el total de posibles órdenes a 60.

Embraer está definiendo las especificaciones del KC-390, cuyas ventas comenzarán en el primer trimestre del 2013.

Aguiar ve además espacio para colocar más unidades de su avión ligero de ataque A-29 Super Tucano en los cielos de América Latina.

Más de 60 unidades del avión multipropósito de turbohélice fueron adquiridas hasta ahora por las fuerzas armadas de Chile, Colombia, Ecuador y República Dominicana.

"Tiene aún como crecer en América Central y en algunos países de América del Sur", dijo Aguiar.

"En América Latina pensamos que hay un potencial para unos 50 aviones más", añadió.

El Super Tucano es uno de los productos más exitosos de Embraer Defesa e Segurança.

La empresa brasileña ganó en diciembre un contrato de 355 millones de dólares para proveer 20 A-29 a la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Y aunque la venta está temporalmente congelada por una demanda del competidor Hawker Beechcraft, Embraer espera que se destrabe para entrar a las grandes ligas de la industria de defensa.