Sao Paulo. El fabricante brasileño de aviones Embraer redujo el jueves sus estimaciones de ingresos en el 2015, ante un retraso en los contratos militares y la ampliación de plazos para su programa de aviones cisterna en momentos en que un programa de austeridad del gobierno ha reducido los gastos en defensa.

Embraer redujo su perspectiva de ingresos en US$300 millones, a entre US$5.800 y US$6.300 millones.

La fuerte depreciación del real brasileño también ejerció presión en el valor de los contratos del sector de defensa en moneda estadounidense, aunque el aumento en la eficiencia de exportaciones llevó a la compañía a mantener sus objetivos de ganancias operacionales.

Embraer, que reporta sus resultados en dólares, cotiza en las bolsas de Nueva York y Sao Paulo.

Embraer ha invertido en una diversificada división de defensa y seguridad en los últimos años, obteniendo importantes contratos para desarrollar el avión militar KC-390, renovar viejas aeronaves de combate y establecer un sistema de seguimiento fronterizo en la selva amazónica.

Las operaciones de defensa contribuyeron con más del 23% de las ventas de Embraer el año pasado, pero cayeron a apenas un 14% de los ingresos en el segundo trimestre.

Embraer dijo que ahora planea entregar los primeros aviones cisterna KC-390 en el primer semestre del 2018, postergando un plazo establecido originalmente para fines del 2016.

Embraer reportó ganancias en el segundo trimestre de US$129 millones el jueves, una caída de 10% desde el año anterior pero por encima de las estimaciones promedio de US$96 millones en un sondeo de Reuters a analistas.

Contratos de defensa revisados y menores entregas de los más grandes aviones regionales de Embraer pesaron en los ingresos y las ganancias operacionales.

El ingreso neto cayó un 14% respecto al año pasado y las ganancias antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones (EBITDA), bajaron 32%, a US$178 millones, incumpliendo con un pronóstico promedio de US$219 millones.

Embraer dijo que un variación cambiaria impulsó el valor de ciertas cuentas pendientes, llevando a una ganancia en el tipo de cambio de US$50 millones en el trimestre, desde US$4 millones en el año anterior.

La compañía ratificó su pronóstico para el EBITDA de entre US$730 y US$860 millones y el EBIT de entre US$490 y US$560 millones este año.