La empresa brasileña aeronáutica Embraer refutó las acusaciones sobre una supuesta irregularidad en el proceso de venta de aviones a Austral Líneas Aéreas, controlada por Aerolíneas Argentinas.

"Con respeto a las informaciones publicadas en la prensa argentina que envuelven el nombre de Embraer, la empresa refuta categóricamente las acusaciones sobre cualquier irregularidad en el proceso de venta de aviones a Austral Líneas Aéreas", declaró a Efe la Asesoría de Prensa de la fabricante brasileña.

Embraer comunicó a la Comisión de Valores del Mercado de Estados Unidos (SEC, por su sigla en inglés) el inicio de un proceso de investigación interna sobre las irregularidades presentadas en cinco países y, de acuerdo con los medios bonaerenses, Argentina sería uno de ellos.

Los medios afirmaron que existió una supervaloración de US$4,9 millones por cada avión, en la compra de veinte aeronaves en 2009, en un negocio que involucró al actual ministro argentino de Planificación, Julio De Vido, y al expresidente de Aerolíneas Argentinas y ahora titular del Ministerio de Justicia, Julio Alak.

En respuesta a esos artículos de prensa, que citan fuentes judiciales anónimas en Buenos Aires, Embraer lamentó que nunca fue buscada por los medios responsables para dar su versión de las noticias, que considera "inverosímiles".

En noviembre de 2011, Embraer informó a la SEC que había iniciado un proceso interno de investigación sobre las denuncias de corrupción presentadas en Estados Unidos por ese organismo regulador y el Departamento de Justicia.

El código de la SEC prohíbe, entre otras cosas, que empresas listadas en el mercado de capitales de Estados Unidos sobornen políticos o realicen pagos ilegales a cambio de favores en negocios, como se sospechó ocurrió con Embraer en algunos países.