Pruebas realizadas en el Centro de Investigación Conjunto (JRC) para el Parlamento Europeo (PE) apuntan a una posible manipulación de los indicadores de la contaminación producida por el modelo más reciente de la fábrica alemana de automóviles Audi. Así lo informó este miércoles (14.12.2016) el diario germano Süddeutsche Zeitung, citando documentos de la Unión Europea. En agosto de 2016, los expertos detectaron "dos indicios” de que el pudo haber sido alterado para falsear la información sobre los gases emitidos por los tubos de escape de su motor diésel.

"Esto apesta mucho a fraude, incluso en los nuevos modelos diésel”, comentó el europarlamentario de Los Verdes Claude Turmes, asegurando que, en Alemania, el Gobierno y la industria automotriz se habían confabulado para intentar minimizar el escándalo. Según el Süddeutsche Zeitung, los valores registrados en la prueba comunitaria son similares a los obtenidos en las pruebas estadounidenses que terminaron destapando el caso de las manipulaciones hechas por el grupo Volkswagen.

Por su parte, Audi insiste en que todo está en orden y en que, según "mediciones independientes”, el nivel de emisiones de este modelo de A3 está "muy bien” para su categoría, la Euro 6, la de menor contaminación. En esta categoría, los coches pueden expulsar hasta 80 miligramos de óxidos de nitrógeno (NOx) por kilómetro, un nivel que el A3 2.0 TDI cumple en frío, pero no en caliente, cuando alcanza los 163 miligramos por kilómetro, o a 10 grados centígrados –temperatura media en Europa–, a la que emite unos 140 miligramos por kilómetro.

A juicio de los especialistas, esta diferencia es indicio de manipulación: en condiciones normales, las emisiones deberían ser menores en caliente que en frío porque el catalizador funciona a pleno rendimiento desde el principio. Además, la gran diferencia entre su estatus en frío y a diez grados centígrados podría estar relacionada con los denominados "defeat devices”, sistemas que impiden el funcionamiento normal del filtro de emisiones. Este tipo de aparatos está prohibido en la UE desde 2007, salvo, excepcionalmente, para evitar daños al motor.

Al pronunciarse sobre este informe, la Comisión Europea declaró que las investigaciones sobre el modelo A3 de Audi aún no han concluido. El escándalo en torno al fraude en las emisiones de vehículos del grupo Volkswagen, el mayor fabricante europeo, se destapó en septiembre de 2015 y afecta a unos 9,5 millones de vehículos en todo el mundo. La revelación, que forzó la salida del entonces presidente de la compañía, ha llevado a la empresa a reparar los vehículos afectados y a afrontar multas administrativas y demandas privadas de usuarios de carácter multimillonario.