La compañía holandesa APM Terminals ganó este lunes en Costa Rica una primera batalla legal para construir y administrar un muelle de contenedores sobre la costa Caribe, aprobado por el gobierno, pero que había sido cuestionado judicialmente por el sindicato de trabajadores portuarios.

El gobierno de Costa Rica y APM Terminal suscribieron el 30 de agosto un contrato para la construcción de la terminal en Moín, por un valor de US$1 mil millones, pero el sindicato de trabajadores portuarios del área, por donde pasa 80% del comercio de Costa Rica, interpuso un recurso judicial.

El Tribunal Contencioso Administrativo rechazó las medidas cautelares solicitadas por los sindicalistas que acusan al gobierno de querer privatizar los servicios portuarios que generan millones de dólares cada año.

“Nos complace que hoy hemos vencido un obstáculo más y confiamos que también podamos vencer los obstáculos en la Contraloría -de la República- donde se encuentra el proyecto para ser refrendado”, declaró la presidenta Laura Chinchilla, sobre el fallo.

Según el gobierno costarricense, durante la construcción y posterior operación de la terminal portuaria se crearán dos mil empleos directos y otros ocho mil indirectos en la provincia de Limón.

La primera parte de la obra deberá estar concluida en el 2016.