Lima, Andina. Las mineras canadiense Vena Resources y sudafricana Gold Fields comenzarán la perforación del proyecto polimetálico Amantina, ubicado en Puno, una vez que reciban el permiso respectivo, lo que se espera para fines del presente mes.

Vena Resources anunció que la subsidiaria de Gold Fields en Perú, en su condición de operador de Amantina Joint Venture, solicitó un permiso de perforación para realizar pruebas en dos de sus principales objetivos identificados a la fecha en el proyecto.

“La solicitud de permiso de la categoría I incluye 20 plataformas de perforación y 15 zanjas, y se prevé su aprobación para antes que acabe octubre”, señaló.

Doce de las plataformas se ubicarán en la Zona Chapi Chiara y se utilizarán ocho de estas para probar las dos principales estructuras mineralizadas en la Zona Virgen de Chapi.

Está previsto realizar aproximadamente 2.000 metros de perforación y el programa se iniciará tan pronto como el permiso de perforación sea aprobado y siempre y cuando exista una plataforma de perforación disponible.

Amantina, de 18.900 hectáreas, es contigua a la propiedad San Antonio de Esquilache (Puno), en la cual Vena Resources prevé invertir 2,2 millones de dólares en exploración y en el desarrollo subterráneo del proyecto.

La propiedad Amantina está ubicada aproximadamente a 20 kilómetros al este del depósito Canahuire, donde Gold Fields y la Compañía de Minas Buenaventura están realizando importantes avances con su estudio de viabilidad.

Actualmente los estudios de campo se han enfocado en ocho áreas que fueron seleccionadas en una revisión de las imágenes del satélite y datos recopilados previamente por Vena Resources.

Además de la cartografía detallada, un total de 1.429 muestras de rocas, 1.102 de suelos y 1.132 muestras para el análisis Terraspec (identificación de áreas con presencia de minerales de alteración) fueron recogidas durante el programa y se completaron los 74,8 kilómetros de línea sometidos a muestreo con los magnómetros.

La zona de alteración Chapi Chiara se encuentra a unos diez kilómetros al sur de San Antonio de Esquilache, dentro de un centro volcánico erosionado parcialmente (caldera).

En tanto que la zona de alteración Virgen de Chapi se encuentra dentro de las lavas piroclásticas y andesíticas del Barroso en el borde sureste de San Antonio de Esquilache (caldera).