Washington. Ante un tribunal del Distrito de Columbia fue instaurado el pasado 7 de diciembre un caso contra la República de Colombia por no cumplir un fallo de la Corte Suprema de Justicia.

Desde el 2007, el tribunal concedió a la firma estadounidense Sea Search Armada (SSA) derechos sobre el 50% del tesoro del galeón San José, hundido por los ingleses en 1708 en cercanías de las Islas del Rosario y considerado el más valioso de la Colonia.

Según la demanda de 41 páginas, conocida por el diario El Espectador, el abogado de SSA en Estados Unidos, James S. DelSordo, solicitó a la justicia norteamericana una indemnización de US$17 mil millones “por concepto de daños, costos para promover esta demanda, honorarios de abogados y cualquier otro tipo de desagravio que juzgue apropiado el Tribunal”.

SSA se presentó ante la Corte Federal como “una corporación de Delaware que se dedica al negocio de salvamento oceánico por todo el mundo” en litigio “con un estado extranjero sin inmunidad”.

El abogado de la firma en Colombia, Danilo Devis, le dijo a este diario que la acción judicial es consecuencia de tres años de negativas del gobierno de Álvaro Uribe Vélez a realizar conjuntamente el rescate del famoso galeón, a pesar de que la Corte Suprema, en fallo de julio de 2007, decidió que aunque el naufragio puede ser patrimonio cultural de Colombia, los bienes que sean considerados como tesoro deben ser repartidos por partes iguales entre el gobierno y SSA.

También se apoya en lo establecido por la Convención de Ginebra de 1958 sobre Plataforma Continental, zona en la que estaría la nave a mil pies de profundidad.

Desde hace dos años, la norteamericana es una de las multinacionales cazatesoros (junto a Plioenician Exploration Limited y Odyssey Marine Explorations) interesadas en cerca de 1.100 naufragios coloniales ocurridos en el mar Caribe colombiano, y desde finales de los años años 80 es reconocida por los tribunales colombianos como la descubridora de la localización del San José.

Entonces, durante los primeros debates sobre el tema en el Congreso, se aseguró: “el valor del tesoro es de US$10.000 millones, tal la conclusión de los investigadores: el más grande tesoro en la historia de la humanidad”.

SSA basa sus aspiraciones en estos cálculos, en los manifiestos de carga, en los costos de exploraciones y demandas a lo largo de 20 años y en el posible saqueo del tesoro.

Alega que debido a que Colombia reveló las coordenadas del hundimiento, sus pérdidas se han incrementado.

La demanda dice: “El gobierno de Colombia reveló imprudente y públicamente la ubicación de las propiedades de SSA, que se le habían divulgado confidencialmente, exponiendo así la propiedad al saqueo…. Se calcula que más de 100 entidades de todo el mundo tienen tanto el motivo como los medios de saquear el sitio utilizando submarinos de gran profundidad, equipo de búsqueda, etc., con la tecnología más moderna que se encuentra disponible siempre que cuenten con la ubicación aproximada”.

Uno de los investigadores de naufragios más reconocidos del mundo, el italiano Claudio Bonifacio, y el ex congresista Jairo Clopatofsky denunciaron a El Espectador que la versión del saqueo es posible porque se trata de una riqueza codiciada por demasiadas manos desde hace décadas.

Bonifacio cree que “el San José transportaba unas 215-240 toneladas de metales preciosos, destacando la plata”.

El historiador náutico Daniel de Narváez ratifica que es “el hundimiento más rico del hemisferio occidental, porque llevaba la acumulación de seis años de oro y plata, en los años pico de producción de las minas de Potosí y, adicionalmente, de los tres galeones que lo acompañaron entre Panamá y Cartagena uno comenzó a hacer agua, le sacaron su tesoro y se lo pasaron al San José”.