La Empresa de Energía de Bogotá (EEB) anunció que desiste en su intención de pujar en la subasta por la compra de Isagen, la tercera generadora de energía de Colombia. Así lo anunció la presidenta de la compañía, Sandra Fonseca, quien explicó que dadas las exigencias de la Superintendencia de Industria y Comercio, no presentarán su oferta.

Si bien el proceso está suspendido temporalmente por el Consejo de Estado, el Gobierno espera retomarlo y obtener cerca de 6 billones de pesos (US$3.147 millones), recursos con los cuales espera financiar obras de infraestructura vial.

Cabe recordar que Sandra Fonseca, presidenta del Grupo Energía de Bogotá, presentó un recurso de reposición ante la Superintendencia de Industria y Comercio después de que el superintendente ad-hoc, Luis Guillermo Vélez, emitiera una resolución que condicionaba la transacción de la EEB para adquirir la mayoría de Isagen.

“Las condiciones establecidas por la SIC incluyen la desinversión de activos y la eliminación de vínculos estructurales de la EEB con compañías que participan en el mercado de energía eléctrica”, detalló el ente regulador el 7 de febrero de este año. “Los condicionamientos buscan aislar o eliminar el efecto anticompetitivo que produciría la integración, e implementar medidas de carácter estructural con respecto a dicha operación”, agregó.

Luego de esta resolución Fonseca aseguró que, “lo que están condicionando para que la EEB participe es un nuevo concepto de control en las empresas en Colombia. Hay una nueva teoría que el superintendente determina en esta resolución y es que el control negativo puede significar un control de empresa. Eso quiere decir que uno no necesita tener accionariamente la mayoría de la organización, sino que uno con un 1%, 2%, 5%, 10%, 20% o 40%, tiene la posibilidad de influenciar en la empresa”.

“Ese es un nuevo concepto de integración que nunca se había aplicado en la SIC. De hecho, las vías de integración dicen otra cosa. Entonces se está cambiando la doctrina. Lo que nosotros decimos es que, valientemente, hay un nuevo concepto, pero que tiene que ser aplicado a todo el mundo y no sólo a nosotros, porque nos dejaría en desigualdad de condiciones”, enfatizó la empresaria en su momento.

Además había advertido que “si ese concepto se mantuviera, se tiene que sustentar que uno realmente puede influenciar a través de un control minoritario. Lo que dice la SIC es que no importa que usted tenga el 1%, el 2% o el 10%, usted puede influenciar, entonces cualquier participante de asamblea, cualquier persona podría influenciar en una empresa y, si eso fuera así, pues se compraría un 10% para influir y se cambia toda la doctrina de control de una empresa”.

Pese a los recursos presentados la empresa Bogotana decidió declinar la puja por las acciones de Isagen.