El irregular servicio que brinda la Empresa Nacional de Energía Eléctrica en Honduras (ENEE) a sus clientes en varias zonas del territorio nacional no justifica los ajustes que de manera periódica efectúa la estatal en la facturación eléctrica, sostiene la cúpula empresarial de Choluteca y Valle.

La subgerencia de ENEE adelantó a El Heraldo que ante el alza al precio del bunker en el mercado internacional, se trasladará un ajuste estimado en 9% a la facturación de octubre. Este monto es adicional a un impuesto del 12% que el gobierno carga a los clientes de la ENEE que consumen por encima de los 750 kilovatios hora al mes.

El presidente de la Cámara de Comercio e Industrias del Sur, Mario Argeñal, denunció que apagones con una duración estimada entre cuatro a seis horas al día afectan el normal desempeño de las empresas diseminadas en Nacaome y de Choluteca.

"La ENEE nos ha informado que estas interrupciones son generadas por efectos climáticos de un invierno irregular. Pero estas fallas, sean programadas o fortuitas, están alterando la vida económica normal de toda la región sur del país", indicó.

Según el dirigente, la Cámara de Comercio del Sur ya comenzó un proceso entre sus agremiados para cuantificar el impacto de las pérdidas económicas que sufren las empresas y debido al desperfecto parcial o total de sus equipos.

"En promedio registramos una interrupción eléctrica por día que oscila entre seis y ocho horas. Eso significa entre 28 y 42 horas sin suministro eléctrico a la semana", proyectó Argeñal.

Según el empresario, todos los procesos de producción tienen una estructura de costos para determinar el valor final del producto. Un alza a la factura eléctrica alterará la estructura de costos, que deberá ser trasladada al consumidor final. "El empresario produce para obtener una rentabilidad", indicó.

Las declaraciones coinciden con las del director del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), Armando Urtecho, quien advirtió que las empresas trasladarán el incremento de la factura eléctrica al consumidor final.

El presidente de la Comisión Nacional de Energía (CNE), Carlos Kattán, ha sostenido que la aplicación del ajuste por combustible es automática y se contempla en la Ley del Subsector Eléctrico.

Los clientes de la ENEE comenzaron a experimentar esta alza desde junio del presente año cuando se les trasladó un seis por ciento de incremento, similar porcentaje se les cargó en julio.

Luego en agosto y septiembre se impuso un 9%. Es bueno saber que el 70% de la energía que se consume en el país es generada por centrales térmicas alimentadas con bunker, que en los últimos meses ha oscilado su precio entre los US$68 y US$70 por barril.

La ENEE, a juicio de sus autoridades, no puede absorber este costo por la crisis financiera que enfrenta. De manera preliminar se proyecta que la ENEE cerrará este año con un déficit superior a los 3.200 millones de lempiras (US$165,9 millones).

Contratos leoninos. El presidente de la Asociación Nacional de Industriales (Andi), Adolfo Facussé, dijo que se oponen a la renegociación del contrato de energía térmica Lufussa. La estatal le pagó a cinco empresas térmicas más de 12,000 millones de lempiras en 2008 y el año anterior, el monto fue de casi 9,000 millones.

El gerente de la ENEE, Roberto Martínez Lozano, indicó de manera reciente que se negocia una ampliación de este convenio, que comprende la generación de unos 40 megavatios.