México. La empresa estatal mexicana Comisión Federal de Electricidad (CFE) anunció este lunes la licitación de cinco proyectos energéticos que requieren inversiones por US$2.807 millones en el norte del país.

El director general de la CFE, Enrique Ochoa, explicó en una conferencia de prensa que en los concursos pueden participar todas las empresas interesadas, nacionales y extranjeras.

Se trata de dos centrales termoeléctricas de ciclo combinado (gas y vapor), Norte III y Guaymas II; dos gasoductos y una línea de transmisión, todos en los estados del norte del país, detalló.

Con una inversión de US$928 millones, Norte III será construida en el municipio de Samalayuca, a unos 30 kilómetros de fronteriza Ciudad Juárez (Chihuahua), y generará 928 megavatios anuales de electricidad desde octubre de 2017, precisó el titular de la CFE.

En tanto, la central de Guaymas II será construida en el municipio de Empalme, en el sur del estado de Sonora, con una inversión de US$822 millones, tendrá una capacidad de 714 megavatios anuales y comenzará a operar en mayo de 2017.

El gasoducto El Encino-La Laguna, con 423 kilómetros de longitud y una inversión de US$650 millones, tendrá una capacidad para transportar 393 millones de pies cúbicos diarios a las centrales eléctricas de los estados de Chihuahua y Durango, apuntó.

El de San Isidro Samalayuca, de solo 23 kilómetros, suministrará gas procedente de la región de Waha (Texas, EE.UU.) a la central Norte III en Samalayuca, y requerirá una inversión de US$50 millones, añadió Ochoa.

Por último, con una inversión de US$257 millones, la línea de transmisión Huasteca-Monterrey, de 432 kilómetros, atravesará los estados de Tamaulipas y Nuevo León y abastecerá el aumento de la demanda eléctrica prevista para 2016.

Los cinco proyectos están incluidos en el Programa Nacional de Infraestructura y serán supervisados por la organización Transparencia Mexicana, dirigida por Federico Reyes Heroles, indicó Ochoa.

Por su parte, el secretario mexicano de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, destacó que con esta nueva infraestructura energética el país aumentará el empleo y el desarrollo económico.

Como parte de la reforma energética, dijo, la CFE se transformará de un organismo descentralizado en una empresa pública del Estado, lo que le dará ventajas como autonomía presupuestaria y de gestión para competir con las empresas privadas.