La empresa israelí BlueBird Aero Systems, fabricante de miniaviones sin piloto, anunció este jueves que se ha adjudicado un contrato del Ejército chileno, al que también optaba la española Indra, para el suministro de uno de sus avanzados aparatos.

“Es un contrato para la venta de nuestro mini UAV SpyLite”, dijo a la agencia Efe, Itai Toren, vicepresidente de Desarrollo Empresarial y Márquetin de la compañía.

Con sede en la localidad de Kadima, al noreste de Tel Aviv, BlueBird fabrica pequeños y sofisticados aviones sin piloto para cobertura táctica en el terreno.

Vigilancia en terreno. El SpyLite, el modelo comprado por Chile, es un mini drone eléctrico con 4 horas de autonomía que ha sido probado en combate y “optimizado para proporcionar cobertura en zonas fuera del alcance visual y recoger información de inteligencia en tiempo real a grandes distancias”, según su fabricante.

El sistema, que estará expuesto en la feria de armamento Latin America Aerospace & Defence (LAAD) de Río de Janeiro la semana que viene, puede ser transportado por los soldados en una mochila o en un vehículo durante operaciones de vigilancia en el terreno, o ser operado desde una base permanente con un radio de acción de hasta 50 kilómetros.

FF.AA. chilenas. En los últimos años varias empresas israelíes han tratado de interesar a las Fuerzas Armadas chilenas en sus aviones sin piloto, un campo en el que la industria local trabaja desde hace 4 décadas.

En 2011 Chile adquirió a otra firma israelí el modelo Hermes 900, de observación y exploración estratégica de mediana altura y largo alcance (MALE, en sus siglas en inglés), en un contrato mucho más cuantioso que el actual, de sólo US$3 millones.

Por razones de confidencialidad Toren declinó confirmar esa suma o desvelar cuántos aparatos suministrará su empresa al Ejército chileno.