Tegucigalpa. La aprobación del decreto de emergencia apenas es un paliativo para evitar una crisis en el sistema eléctrico de la ENEE.

Estudios del Banco Mundial (BM) y de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) revelan que la ENEE requiere US$300 millones para inversiones en redes de transmisión y distribución.

De esa cantidad de recursos, el gobierno tiene asegurados unos US$100 millones, el resto tendría que gestionarse con organismos de cooperación y países amigos.

Para cubrir la emergencia en la zona occidental del país -Santa Bárbara, Copán, Ocotepeque y Lempira- se invertirán US$43 millones, unos 800 millones de lempiras.

De los US$300 millones, unos US$125 millones de serían para inversiones en transmisión para reforzar la red y poder recibir la energía de los proyectos renovables que ofertaron en la última licitación.

También se necesita financiamiento de US$85 millones para un programa de ampliación de subestaciones existentes y pequeños proyectos de líneas de transmisión, el que se ejecutaría en el periodo 2012-2015.

Roberto Martínez Lozano, gerente de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica, dijo que han venido gestionado la obtención de recursos para la ejecución contemplados en el plan de inversiones.

Detalló que entre las obras en proceso de ejecución se mencionan la nueva subestación de Amarateca, la que tiene un costo de US$23 millones. Se agrega la línea de Erandique-Las Flores con un valor de ocho millones de dólares.

Martínez Lozano agregó que para la construcción de una línea Tegucigalpa-Olancho-Bajo Aguán se requieren cuantiosos recursos y se están buscando, para lo cual han planteado una inversión pública-privada.

Rezago. Para el Banco Mundial y JICA, las inversiones en transmisión y distribución se rezagaron debido a la crítica situación financiera que la ENEE atravesó en los últimos años.

Agregan que la falta de recursos se convierte en una barrera para el desarrollo de proyectos de generación con energía renovable, deteriora la confiabilidad de suministro y obliga a implementar soluciones de emergencia, costosas, ineficientes e insuficientes.

Los citados organismos internacionales coinciden que ante la escasez de recursos en las arcas de la ENEE se presenta la posibilidad de estructurar esquemas de financiamiento tipo BOT para proyectos de transmisión.

Para 2011, la ENEE asignó un presupuesto de 747.4 millones de lempiras para inversión en redes de transmisión y para distribución 1,024.8 millones.