La Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) de Honduras aún no avizora la luz al final del túnel para superar la crisis financiera. El porcentaje de pérdidas técnicas al segundo trimestre del 2010 es de 22.9%, superior en 0.5% a las registradas en el 2009, cuando ascendieron a 22.4%, según un informe de la Secretaría de Finanzas.

La referida secretaría publicó esta semana en su sitio web el documento denominado "Seguimiento y evaluación de la ejecución presupuestaria física y financiera de la ENEE", correspondiente al segundo trimestre de 2010.

El documento sostiene que las pérdidas técnicas de la estatal ascienden a un 22.9%, a pesar de haber desarrollado la revisión y calibración de medidores a medianos consumidores, comerciales y residenciales, eliminación de servicios directos aprobados y no aprobados por la empresa.

Así como la revisión y eliminación de promedios y anomalías reportadas por la oficina de transparencia del Servicio de Medición Eléctrico de Honduras (Semeh) y de otros denunciantes, así como la realización de ajustes por hurto de energía. Las pérdidas en energía de la ENEE se calculan restando el consumo interno de las ventas de energía, según la Comisión Nacional de Energía (CNE).

Fracaso. Cuando las autoridades de la ENEE entregaron en enero de 2010 su informe a la comisión de transición, se proyectó que la estatal eléctrica cerraría el año con un déficit de 3,355 millones de lempiras (US$177 millones).

Las malas noticias no se quedaban ahí, porque promediaban para el próximo quinquenio pérdidas anuales por el orden de 4,700 millones (US$248 millones). En perspectiva, y según el reciente informe de Finanzas, las acciones que ha efectuado la ENEE hasta ahora no evitaron que creciera el monto de las pérdidas técnicas.

Un estudio efectuado en 2007 por el Banco Mundial detalla que en ese entonces las pérdidas de la ENEE eran de un 25%, de las cuales un 10% correspondía a las pérdidas técnicas y el 15% restante eran pérdidas comerciales. Del total de las pérdidas comerciales, un 39% correspondían a fraude, 29% a conexiones en colonias marginales y 29% a errores de facturación.

A inicios del gobierno del presidente Manuel Zelaya se nombró una junta interventora de la ENEE, que estimaba reducir las pérdidas totales a un 13% para el 2010, pero los esfuerzos efectuado por los funcionarios que les precedieron en la gerencia de la ENEE fueron infructuosos.

Pesado lastre. Además de las pérdidas técnicas y no técnicas, amenazan la estabilidad financiera de ENEE unas 63 demandas incoadas ante los tribunales por personas naturales y jurídicas que acumulan 385.6 millones de lempiras y otras 13 acciones judiciales por un monto de 1.3 millones, más 34 más, por una cantidad hasta ahora indeterminada, según datos de la estatal.

La mayor demanda en contra de la ENEE asciende a US$10.6 millones, unos 200.8 millones de lempiras, y fue interpuesta por la Empresa Luz y Fuerza de San Lorenzo (Lufussa).

La disputa se ventila en el marco de un juicio arbitral. Las autoridades de la ENEE en su informe, además, señalan que existen 24 reclamos administrativos en contra de la empresa, los cuales pueden convertirse en demandas judiciales.

De manera reciente el ex gerente de la estatal, Gilberto Ramos, expresó que la ENEE adeuda a las térmicas cerca de 1,200 millones de lempiras por concepto de compra de energía eléctrica.

La ENEE, por razones políticas, postergó aplicar en diciembre de 2009 un 7.5% de ajuste por combustibles a las tarifas eléctricas, ante un incremento al precio internacional del bunker.

Proyectos renovables cambiarán matriz energética
El presidente de la Asociación Nacional de Industriales (ANDI), Adolfo Facussé, calificó como una actitud acertada la aprobación de más de 40 contratos de energía renovable en el Congreso Nacional.

En un documento contractual, las autoridades de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) estiman que estos proyectos entrarían en operación en un plazo de ocho años a partir de su fecha de aprobación.

"La contratación de energía renovable cambiará la matriz energética en Honduras, esto es un evento extraordinario porque nunca antes se habían aprobado tantos proyectos nominados en un proceso de licitación", indicó.

Actualmente casi un 70% de los 1,200 megavatios de la demanda eléctrica del país es aportada por las plantas térmicas y el resto es renovable.

Mediante la referida licitación, continuó, se adjudicó unos 250 megavatios para ser comprados de manera directa por la ENEE y cerca de 400 megavatios podrán ser comercializados por estas centrales hidroeléctricas a terceros y así existirá competencia. "La ENEE es un monopolio estatal que a la fecha es la única autorizada a comprar y a vender energía a personas naturales y jurídicas", dijo.