Quito. Por las cualidades que tiene el cacao fino de aroma ecuatoriano, el empresario alemán Alfred Ritter visita Ecuador desde el pasado miércoles para conocer de cerca la producción de la "pepa de oro". La empresa de chocolates y confitería Alfred Ritter Cannstatt elaboró 60,000 toneladas (t), el año pasado.

El productor alemán visitó las haciendas Aproca y La Mesa del Cacao, en Esmeraldas. En estos lugares vio el sistema de salvado y fermentación. “Están siendo muy bien manejados y tuvimos una buena impresión al respecto”. Asimismo, observó la forma de producir cacao en Cayarí y Huira en la provincia amazónica de Napo. “Ellos dejan el bosque en su estado natural”. También destacó la forma de cultivo de la zona. “Al cacao le gusta vivir bajo la sombra de árboles grandes con otras frutas y así pueden tener cacao de mejor calidad sin necesidad de químicos”.

“Tomamos unas muestras para llevarlas a Alemania para hacer análisis” y dependiendo de los resultados se realizarían las negociaciones directas con las asociaciones. Al momento, la firma usa 200 t de cacao ecuatoriano para elaborar chocolate, esto representa -1%. La empresa adquiere cacao de diferentes partes del mundo, entre ellas África oriental, Costa de Marfil y Nicaragua.

El requisito principal que debe cumplir el cacao es que no debe tener mucho cadmio y esto lo indicarán los resultados de los estudios. “Las leyes en Europa sobre el cadmio son bastantes estrictas, si existe mucho de este material en el cacao no podrán utilizarlo”.

Para empezar, el empresario Ritter adquirirá más de 1,000 toneladas al año y así aumentar la adquisición. Con esta compra, la firma espera aumentar 15% la representación del cacao ecuatoriano en sus productos. El contacto que tuvo el emprendedor alemán fue mediante los ministerios de Industrias y Productividad (MIPRO) y de Turismo.

La firma produce 23 tipos de chocolates con sabores diferentes que son expendidas en la Unión Europea y Estados Unidos. Su segundo mercado después de Alemania es Rusia. “No solo hacemos chocolate para la gente que puede pagar mucho por el dulce, sino para todo tipo de personas, ya que sus precios son un 30% menor del mercado”.