Santiago de Chile. Los empresarios portuarios chilenos acusaron a los trabajadores en huelga de "extorsionar" al gobierno y a las compañías y consideraron "inaceptable" explorar un acuerdo o negociación "bajo las actuales condiciones", en alusión al paro de labores que cumple tres semanas y deja grandes pérdidas.

Luego de la reunión con los trabajadores que se realizó este miércoles, las empresas portuarias aseguraron a través de un comunicado que "consideramos inaceptable explorar cualquier tipo de acuerdo o negociación bajo las actuales condiciones".

Tanto el gobierno como las empresas portuarias "son víctimas de una extorsión por parte de un grupo minoritario de dirigentes sindicales que presionan ilegalmente por medio de un paro también ilegal", señaló el documento.

La reunión fue posible gracias a la intervención del gobierno chileno, que el martes convocó a una mesa tripartita para destrabar un conflicto en el cual había preferido no intervenir, argumentando que se trataba de un asunto entre empresas privadas y trabajadores.

Ante la falta de acuerdo entre las partes, el ministro chileno del Trabajo, Juan Carlos Jobet, informó que las tratativas continuarán este jueves.

Por su parte, el líder sindical Sergio Vargas aseguró que el paro de labores se mantendrá y se manifestó molesto por la declaración emitida por los empresarios portuarios.

El gerente general de la empresa San Antonio Terminal Internacional, Alberto Bórquez, afirmó que "se sigue conversando y vamos a hacer los mayores esfuerzos posibles dentro de lo razonable que establece la ley para terminar con esta situación".

La huelga, a la que se han sumado la mayoría de los puertos del país, se inició después de que los empresarios desestimaran la demanda de los trabajadores de conseguir el pago retroactivo, desde 2005, de la media hora destinada a la merienda, que se les descuenta como tiempo no trabajado.

Esa demanda fue considerada ilegal por las autoridades, que consideran que no ha sido pactada en procesos de negociación colectiva.

Asimismo, los empresarios han denunciado que debido a la huelga no se han podido mover miles de contenedores con embarques de fruta y carne en el puerto de San Antonio, donde además se acumulan 1.700 automóviles importados y unas 20.000 toneladas de cobre.