La Ronda Uno de licitaciones despertó el apetito de las empresas colombianas, entre las que figuran Ecopetrol, Empresas Públicas de Medellín (EPM) y Empresa de Energía de Bogotá (EEB), para participar en la reciente apertura del sector energético de México, por lo cual ya arrancaron trabajos con socias locales con el fin de presentar al gobierno mexicano sus propuestas de operación, adelantó Sergio Escobar, director de ProColombia, organismo gubernamental promotor de las inversiones y exportaciones del país sudamericano.

“No menos de media docena de empresas colombianas de primer nivel abrió oficinas en México para visualizar cómo desarrollar los negocios, ya sea de manera directa o a través de una alianza, fusión o uniéndose con empresas locales, para poder atender todos los prospectos que vienen en los próximos años en el sector de energía eléctrica, hidrocarburos y gasíferos”, confirmó el funcionario colombiano a El Economista.

El interés se mantiene, incluso, pese a las golpeadas cotizaciones del petróleo crudo observadas en las últimas semanas. La mezcla mexicana se ubicó el pasado viernes en US$39,12, menos de la mitad del valor que alcanzó en junio del 2014, cuando alcanzó su punto más caro del año pasado.

Entrevistado en el marco de su visita a México como parte de la promoción de empresas de Colombia y la búsqueda de negocios, Escobar precisó que la empresa Ecopetrol está interesada en proyectos offshore en el Golfo de México; Empresas de Servicios Públicas de Medellín en proyectos de trasmisión, generación y distribución de energía eléctrica; y la Empresa de Energía de Bogotá se encuentra interesada en un proyecto gasífero en Nuevo León.

“Hay muchos lados, productos y regiones en donde trabajar”, y pronto se darán a conocer las primeras propuestas, expresó.

Con la reforma energética que permitió la participación privada en actividades antes reservadas al Estado, México adoptó un sistema basado en dos modelos de negocio exitosos en el mundo, el noruego y el colombiano, factor que hace a nuestro país atractivo para que los inversionistas de Colombia emprendan.

Con la reforma energética que permitió la participación privada en actividades antes reservadas al Estado, México adoptó un sistema basado en dos modelos de negocio exitosos en el mundo, el noruego y el colombiano, factor que hace a nuestro país atractivo para que los inversionistas de Colombia emprendan.

El director de ProColombia sostuvo que hacer negocios en el sector energético en México “es como estar en casa, porque (con la reforma energética mexicana) tomaron mucho de los grandes éxitos que tuvo la industria colombiana que se desarrolló hace más de 10 años”.

Al cuestionarle sobre si los requisitos exigidos en el proyecto de la Ronda Uno son rígidos en México, el directivo de Colombia mencionó que son complejos y sofisticados, porque al final el juego en el sector energético es complejo, y es muy diferente licitar una carretera o proyecto logístico que uno energético, en donde se va a desarrollar toda una cadena de negocios a ser estructurada.

Lecciones colombianas

Colombia y su apertura, que ahora permite a las empresas nacionales invertir en otros países:

- En el 2003 se cambió el régimen de asociaciones por contratos modernos como licencias y de producción compartida.
Ecopetrol modificó sus estatutos e implementó un gobierno corporativo. Actualmente cuenta con 60% de la producción en su país.

- En el 2007 se creó la Agencia Nacional de Hidrocarburos, que funge como regulador y administrador de la competencia entre 120 gigantes petroleras que operan en Colombia.

- Hasta el momento se han realizado 11 procesos como rondas o adjudicaciones directas a privados, lo que ha permitido un flujo de inversión extranjera promedio de 4,300 millones de dólares en los últimos tres años.

- La producción petrolera en Colombia pasó de 0.528 a 1.004 millones de barriles diarios del 2004 al 2014.

Agrega US4,300 millones de IED anuales

Modelo colombiano, pilar de la reforma energética

Con un incremento en la producción petrolera de más de 90%, que implica que en una década aumentó de 528.000 a 1 millón de barriles diarios, y la realización de 11 procesos o rondas de adjudicación de campos a terceros, el modelo colombiano de explotación de hidrocarburos formó parte de las bases para el diseño de la reforma energética mexicana.

De acuerdo con el Banco de la República de Colombia, en los últimos tres años el país ha obtenido un flujo de inversión extranjera promedio de US$4.300 millones en el sector petrolero, y con ello el sector energético colombiano pasó de una aportación de 1,8 a 6,5% al PIB, además de que 25% de los impuestos proviene de esta industria.

Con el nuevo modelo nacional, la operación de Petróleos Mexicanos se asemeja a la de la estatal colombiana Ecopetrol, que cuenta con 60% del mercado de su país. En la actualidad, Ecopetrol compite al mismo nivel que cualquier de las otras 120 gigantes que se disputan las reservas.

Parte fundamental de la reforma del 2003 fue la creación de la Agencia Nacional de Hidrocarburos que, igual que la Comisión Nacional de Hidrocarburos con su nueva conformación, funge el rol de regulador y administra el fondo de regalías que recibe el Estado colombiano de la explotación de privados; en Colombia cualquier empresa puede invertir asumiendo el riesgo y pagando los consiguientes impuestos por su actividad, en la que incluye las reservas que encuentra como parte de sus activos.

El actual modelo colombiano permite que las empresas de ese país compitan también por las reservas internacionales y participen en rondas de otras latitudes, como se observará en las licitaciones mexicanas, según la industria de ese país. (Karol García)