La Habana. El Hotel Quinta Avenida adoptó desde este miércoles el nombre de "Four Points by Sheraton" de La Habana, y en adelante será administrado de conjunto por la cadena Starwood, de Estados Unidos, y la estatal cubana Gaviota.

Esa instalación, ubicada en la barriada habanera de Miramar, se convierte así en el primer hotel operado por una firma del país norteño en la isla en más de medio siglo, como resultado del deshielo en las relaciones entre los dos países, otrora enemistados.

Esta administración conjunta forma parte del contrato firmado entre Starwood y la parte cubana para operar dos hoteles en la capital de la ínsula, en lo que constituye el primer acuerdo bilateral de este tipo desde 1959, el cual fue anunciado en marzo último.

De acuerdo con los directivos del inmueble, la instalación comenzó a operar desde este martes con su nuevo nombre, el cual aparece en la página oficial de internet del hotel, a través de la cual los interesados podrán realizar sus reservaciones "on line" (en línea).  

También anunciaron que de forma paralela al servicio se efectuarán remodelaciones en el edificio, conforme a las normas del "Four Points by Sheraton", una rama de Starwood centrada en el turismo de negocios.

Antes de que finalice 2016, esa cadena norteña también iniciará de conjunto con la firma cubana "Gran Caribe" la administración del "Hotel Inglaterra" en las inmediaciones del Capitolio habanero, en el corazón de la ciudad, el cual pasará a integrar la "Colección de Lujo" de la cadena.

El grupo hotelero estadounidense declaró con anterioridad que aspira también a cerrar otro trato con la empresa cubana "Habaguanex", que opera en el centro histórico capitalino, para incluir en su lista selecta el "Hotel Santa Isabel", un elegante palacete colonial ubicado frente a la Bahía de La Habana.

Desde que comenzó el proceso de normalización de relaciones entre Washington y La Habana, en diciembre de 2014, la nación antillana ha experimentado un notable crecimiento en el arribo de visitantes extranjeros, que superó los 3,5 millones de personas en 2015.

De ahí la importancia que tiene para la isla el acondicionamiento y ampliación de instalaciones hoteleras y la creación de nuevos hoteles, para poder abastecer la creciente demanda de hospedaje.