Las denuncias sobre contenedores de alimentos en mal estado en Venezuela se calculan en 122 mil toneladas desde el 27 de mayo de este año, fecha en que se descubrió por primera vez alimentos dañados.

Ello equivale a un 17% de la reserva estratégica que las autoridades han estado formando en los últimos años como parte de su política para garantizar la soberanía alimentaria. La primera etapa del proyecto prevé acumular 692.500 toneladas de los 11 rubros principales que se consumen en Venezuela.

Sin embargo, son numerosos los reportes desde distintos puntos del país que informan de la pérdida de aceite, arroz, azúcar, carne, granos, harina de trigo, leche en polvo, mantequilla, pollo, tomate enlatado y hasta semillas de papa, de acuerdo a El Nacional.

Falla de traspaso. Un informe de gestión de Pdval fechado en junio de 2010 dice que parte de sus importaciones estaban destinadas a la reserva estratégica, a cargo del Ministerio de Alimentación, pero que el traspaso nunca se concretó.

La filial de Pdvsa tuvo que quedarse con toda la mercancía, que rebasaba su capacidad de distribución, para comercializarla a través de su red de establecimientos.

Mientras 122.000 toneladas de alimentos se descomponían en almacenes y puertos, el Ministerio de Alimentación seguía sin completar la reserva estratégica. 

Baja de perfil. El presidente Hugo Chávez y otros voceros del Gobierno han intentado minimizar el problema de los alimentos dañados, con la afirmación de que la cantidad encontrada representa una mínima parte de lo que el Estado importa cada año para comercializar a precios bajos a través de las redes Mercal y Pdval.

Pero, el documento entregado por el Ministerio de Alimentación a los diputados revela que 122.000 toneladas no es una cifra tan insignificante.

Con esa cantidad de alimentos, en el supuesto de que sea de un mismo producto, las autoridades pueden garantizar el consumo nacional de algunos rubros por meses e incluso años.

De atún en lata, por ejemplo, los venezolanos consumen mensualmente 3.000 toneladas. Por tanto, 122.000 toneladas alcanzan para 1.220 días o 3 años y 4 meses.

El consumo mensual de maíz amarillo, en cambio, asciende a 195.000 toneladas, por lo que la cantidad alimentos dañados encontrada sirve para el suministro de 19 días.