Argentina. La flexibilización en los controles sobre el cumplimiento del acuerdo automotor con Brasil y la gradual tendencia a la apreciación cambiaria, impulsaron a las terminales automotrices a acumular una deuda mayor a US$600 millones con el Estado argentino por superar los límites de importaciones vigentes libres de impuestos.

Así lo planteó un informe el Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (Undav) que explicó que los cambios normativos del último año y medio en relación al régimen comercial y respecto a la flexibilización de los impuestos internos a las unidades de alta gama, influyeron negativamente en el desempeño productivo del sector.

El coeficiente de intercambio "flex", fórmula acordada por entre ambos países y que tiene una vigencia de cuatro años, establece que por cada dólar que Argentina exporta a Brasil en autopartes y vehículos, puede importar hasta US$1,5 libre de impuestos.

"El incremento en las ventas de vehículos al consumidor incidió en mayor medida sobre las unidades del segmento de alta gama, y, a su vez, ganaron prevalencia las unidades importadas desde Brasil en detrimento de las producidas localmente", consideró el trabajo.

Las exportaciones del sector automotriz en el primer cuatrimestre de 2017 alcanzaron los US$1.559 millones, mientras que las importaciones sumaron US$3.389 millones, lo que significó un déficit comercial para Argentina de US$1.830 millones.

El saldo comercial deficitario se explica por un marcado incremento en las importaciones en valores de 37,3% interanual y de un leve crecimiento de las exportaciones del orden de 4,4%, detalló el informe.

El Observatorio de Políticas Públicas de la Undav señaló que por falta de controles y políticas de apertura comercial, las empresas importadoras excedieron hasta un 240% el límite acordado de compras de autos en Brasil.

Las importaciones del complejo automotriz en el primer trimestre del año reflejaron un incremento de en casi 40% respecto al 2016, a pesar de que la producción local cae por segundo año consecutivo. El aumento fue superior en las importaciones de motos, segmento que alcanzó 50% más en los primeros tres meses del año, respecto a igual período de 2016.

El aumento de ventas al público de vehículos terminados de 2016, del orden del 10,22%, se vio acompasado de una caída en la producción interna en la misma magnitud, 10,23%, y el "bache" de unidades fabricadas localmente se cubrió por medio de una "avalancha" de importaciones, con un alza del 45,45%.

El estudio remarcó que "la tendencia no parece revertirse este año, ya que al primer cuatrimestre de 2017 registró una disminución de la producción local en torno al 10%, aunque las ventas a concesionarios continúan con solidez aumentando un 14,6%".

Esto a su vez genera que, entre los veinte vehículos que mejoraron sus ventas en el primer cuatrimestre del corriente año, casi un 80% se produzcan fronteras afuera de nuestro país.

Al no reglamentarse la forma de pago de la penalidad a aquellas empresas que superan el límite de exportaciones, Argentina mantiene con las automotrices importadoras un saldo a favor sin cobrar superior a los US$600 millones.