La Paz. En los últimos seis años, el Estado gastó más de $us 2.200 millones en la importación y subvención de combustibles, subiendo de $us 180 millones el 2005 a $us 666 millones el año anterior. De los $us 666 millones gastados en 2011, $us 380 millones fueron destinados al subsidio y de esa cantidad el 64% fue desviado al contrabando, según datos oficiales.

“La subvención implica un esfuerzo muy grande para las arcas fiscales, pero somos conscientes de que no existen (en el país) las condiciones necesarias” para un nuevo incremento en el precio de los combustibles, porque “no se ha modificado la matriz energética a gas natural” y porque “tenemos dificultades en la producción de líquidos”, explicó ayer el ministro de la Presidencia, Carlos Romero.

El Plan Estratégico Institucional 2010-2015 del Ministerio de Hidrocarburos y Energía (MHE) establece que en ese período 75.000 vehículos deben ser convertidos a Gas Natural Vehicular (GNV). La meta de 2010 era alcanzar las 15.000 unidades, sin embargo, apenas 4.442 (el 29,61%) fueron convertidas. Para 2011, la meta es de 27.131 vehículos, pero hasta septiembre el avance llega al 26% (7.000).

Los datos del MHE señalan que en un año y nueve meses se convirtieron 11.442 motorizados, cuando el avance mínimo en dos años debió ser de 30.000. “El 65% de la subvención a los combustibles se va al transporte público, el 30% al sector agroindustrial y el 5% a la industria”, indicó Romero.

OPCIONES. El viceministro de Exploración y Explotación de Hidrocarburos, Eduardo Alarcón, coincidió con Romero en señalar que la mayor producción de líquidos es una alternativa para reducir el gasto por la subvención. No obstante, precisó, la prospección en potenciales campos petrolíferos está apenas en su fase inicial.

Hasta confirmarse la existencia y explotación de hidrocarburos líquidos pasarán al menos dos años, mientras tanto las exiguas reservas de crudo continúan en declinación.

Para el presidente de la Comisión de Planificación, Política Económica y Finanzas de la Cámara de Diputados, Marcelo Elio, la construcción de la Planta de Separación de Líquidos Gran Chaco “es otra opción” para reducir el creciente gasto por la subvención a los combustibles.

La planta volverá al país en exportador de gasolina y Gas Licuado de Petróleo (GLP), pero comenzaría a operar a finales de 2014.

El exministro de Hidrocarburos Álvaro Ríos afirmó que los precios para los combustibles deben “sincerarse” en un plazo de tres a cinco años, hasta que el monto destinado al subsidio se reduzca en un 85% para alcanzar niveles “sostenibles”. Esta política, agregó, estará acompañada por una mayor eficiencia de las empresas estatales del sector, informó ANF.

La subvención “sectorializada”, que afectaría a las industrias, también fue debatida en varios medios. Por el momento, la subvención “es una medida imprescindible para defender la economía general”, por lo tanto, “tenemos que asumir ese costo. No hay otra salida”, dijo Romero.