Comprar licor en Ecuador resulta más caro que en países limítrofes o en otras naciones de la región. Así lo sostienen un análisis hecho por la Asociación Ecuatoriana de Importadores de Licores (AEIL) en ocho países y un estudio referencial –a nivel de licorerías– realizado por el Instituto de Investigaciones del Colegio de Economistas de Pichincha (a excepción de Argentina) entre el 20 de diciembre de 2012 y el 2 de enero de 2013.

“Donde más caro se vende licor es acá”, aseguró Víctor Hugo Albán, presidente de ese cuerpo gremial, quien afirmó que se debe a que los aranceles son los más altos de la región.

“Mientras en Colombia cuesta US$18 el Johnnie rojo, aquí vale US$50, en Perú entre US$18 y US$19”, sostuvo Albán. En ambas naciones –dijo Felipe Cordovez, de AEIL– las cargas tributarias están bajando por la suscripción de acuerdos comerciales.

Adquirir Ron Bacardi en Brasil cuesta en promedio US$14, en Argentina US$15,5, en Chile US$10,8, en Uruguay US$13,5, mientras en Ecuador vale US$35,5.

“Nosotros hemos pasado la subida de Impuesto a los Consumos Especiales (ICE), cambio de tarifas del ICE, cambio de manejo de la fórmula del ICE, restricción de importaciones en el 2009, impuestos más altos”, señaló Cordovez al explicar el porqué del aumento que se inició en el 2008.

Ese año para fijar el valor final del producto se consideró la cantidad de la bebida envasada (expresada en mililitros) y la cantidad de grado alcohólico que contiene.

En el último cambio, que rige desde este mes, la tarifa específica para el cálculo del ICE de la cerveza y los licores se incrementó en 13,9%. El Servicio de Rentas Internas resolvió establecer en US$6,93 la tarifa específica por litro del alcohol puro. Antes estuvo en US$6,08.

Sin embargo, el empresario no pudo establecer una tendencia uniforme de aumento porque eso depende de cada categoría de bebida alcohólica. “Usted va a tener que pagar 33 centavos más por botella, obviamente si es un whisky barato esos 33 centavos pueden ser 5%, 6%, 7% de su precio final, en un whisky de US$70, es el 1%”, indicó Cordovez.

Xavier Banderas, gerente de la licorería La Guarda, dijo que solo desde el 2012 hubo una duplicidad en el precio de bebidas alcohólicas. “Los licores que estaban en alrededor de US$20 se duplicaron, los menores a US$20 se triplicaron y los superiores un 50% más o menos”, indicó.

Empresas importadoras prevén reajustes de precios del orden de 8%, que podría concretarse en el próximo mes y medio porque algunas compañías todavía tienen stock.

Banderas mencionó que cuando hay incrementos de precios existe descenso en la demanda que hace que el consumidor escoja productos más baratos, opte por el contrabando o pida a familiares que viven en el extranjero y llegan al país que les traigan botellas. Eso hizo Alexandra García, quien adquirió whisky en España en diciembre pasado en US$29,33 –al retornar a Ecuador– para obsequiar a un familiar.

Las firmas que se dedican a la importación analizan los reajustes en una reducción del margen de utilidad o alzas de precios, aunque ello dependerá de la categoría de licor. Otras opciones serían comprar a naciones con las que se tienen convenios comerciales y producir o embotellar localmente para aprovechar la logística instalada de distribución.