La baja producción de combustibles en Bolivia ocasionó que al primer trimestre de este año se observe una caída en la recaudación tributaria respecto a similar período del 2009. La disminución de los ingresos se estima en 180 millones de bolivianos, alrededor de US$25 millones.

“Tenemos dificultad con el sector de hidrocarburos (porque) está bajando la producción de combustibles” y eso afecta la recaudación del Impuesto Especial a los Hidrocarburos y sus Derivados (IEHD), precisó el presidente de la oficina estatal, Roberto Ugarte, a La Razón.

Para cubrir el déficit en la producción de combustibles, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) “está importando mayores volúmenes de diesel y gas licuado de petróleo (GLP)”, añadió la autoridad, quien señaló que esta situación “está afectando la recaudación de impuestos”.

El 30 de marzo, La Razón informó que entre enero y febrero de este año han subido en 76,58% las importaciones de combustibles respecto a similar período de la gestión pasada.

En este período, las compras se han incrementado de US$61,5 millones a US$108,6 millones. Empero, si se hace una comparación con las importaciones registradas en 2000, las mismas han subido en 422,11%.