Santiago. Dentro del esfuerzo chileno de ampliar su matriz energética, la estatal Empresa Nacional de Petróleo (Enap) quiere dejar de depender de las actividades de refinado y transformarse en una compañía diversificada del sector de la energía.

Enap busca fuentes de energía alternativa en el país, incluyendo gas natural, energía solar, eólica y geotérmica, las que podrían resultar ser significativas, declaró Rodrigo Azócar, gerente general de Enap.

Enap refina alrededor del 80% del combustible de Chile, y también exporta productos refinados a Perú, Ecuador y América Central. Sin embargo, gran parte del crudo necesario para las refinerías es importado y Enap sólo produce el 1% de la demanda chilena de crudo en su campo Magallanes en el extremo sur del país.

Esa necesidad de importar es una fuerte carga sobre las finanzas del país. Enap registró una pérdida neta de US$958 millones en 2008 debido a los menores precios del crudo tras el inicio de la crisis financiera.

El año pasado, la firma registró una ganancia de US$200 millones, pero podría perder dinero este año ya que cerca del 50% de su capacidad de refinado fue cerrada por el terremoto de fines de febrero, lo que obligó a aumentar las caras importaciones de productos refinados.

Enap se unió a empresas privadas para operar una planta de regasificación de gas natural licuado en Quintero. La construcción de la planta costó US$1.460 millones y su propiedad es compartida con BG Group PLC (BRGYY, BG.LN), Empresa Nacional de Electricidad SA (EOC, ENDESA.SN) y el distribuidor chileno de gas Metrogas.

Otra área que estudia Enap es la prometedora energía geotérmica, que se obtiene del calor bajo la superficie terrestre. Estudios sugieren que podría suministrar alrededor de 16.000 megavatios más que la actual capacidad instalada del país.

Enap también analiza incorporar capital privado directamente a la compañía, siguiendo los pasos de la brasileña Petróleo Brasileiro SA (PBR).