Madrid. Endesa dijo este jueves que espera un resultado bruto de explotación (ebitda) este año de 7.000 millones de euros, lo que supone una reducción del 3,6% respecto a 2011 aunque prevé que esta magnitud crezca a un ritmo medio anual del 2,6% hasta 2016, año en el que alcanzaría los 8.300 millones de euros.

El 2011, el ebitda de Endesa ya se contrajo un 2,8% a 7.265 millones de euros por partidas fiscales y la sequía que afectó a su filial en Chile.

En una actualización de su plan estratégico, la filial de la italiana Enel, que también presentó hoy sus proyecciones, dijo que las inversiones previstas para el periodo 2012-2016 son de 10.700 millones de euros, repartidas a partes iguales entre la Península Ibérica y Latinoamérica.

En cuanto a la retribución al accionista, Endesa dijo que prevé un "pay-out" del 30% con cargo a 2011, cuando el beneficio neto cayó un 39% a 1.283 millones de euros, mientras que para el periodo 2012-2016 este porcentaje del beneficio destinado a dividendo se decidirá anualmente.

Paralelamente, su matriz Enel redujo el jueves su dividendo e inversiones para los próximos cinco años en un intento de reducir deuda y conservar su calificación crediticia.

La italiana, que espera una caída del beneficio este año, pintó un panorama pesimista para la generación de energía en sus mercados principales en Italia y España por la menor demanda energética y la mayor competencia.

Enel, que a principios de año dijo que no pagaría un dividendo a cuenta con el fin de optimizar el flujo de caja y reestructurar su deuda, recortó el "pay-out" al 40% desde el 60% actual.

Las acciones de la eléctrica transalpina reaccionaban en la bolsa italiana con un fuerte desplome del 5,6% y han perdido más del 50% desde el pasado mes de mayo, cuando sonaron las primeras alarmas sobre la deuda italiana.

En Madrid, los títulos de Endesa cedían un 0,45% en una bolsa alcista.